La caída del empleo registrado se consolida como una de las marcas más críticas de la gestión libertaria, con más de 141.000 puestos perdidos en el último año y un total de 329.600 empleos formales menos desde la asunción de Javier Milei.
El reporte precisó que en los últimos doce meses se destruyeron 141.700 puestos registrados en relación de dependencia, mientras que desde el inicio del actual gobierno la pérdida asciende a 329.600 empleos entre el sector público y el privado.
En ese marco, el estudio advirtió que el crecimiento del monotributo resulta claramente insuficiente, ya que en el último año solo se sumaron 49.500 nuevos adherentes, muy lejos de compensar la merma de asalariados formales.
La radiografía del mercado laboral muestra además un deterioro en la calidad del empleo: el 85% de los nuevos ocupados son informales, lo que implica 201.000 trabajadores sin registro sobre un total de 238.000 incorporaciones.
Ese desplazamiento desde el empleo asalariado registrado hacia el monotributo y, sobre todo, hacia la informalidad, está generando un fuerte desequilibrio en las cuentas del sistema contributivo, alertó el IAG.
El informe detalló que hay 622.300 aportantes menos al sistema frente a un incremento de 426.261 nuevos beneficiarios, lo que tensiona aún más la sustentabilidad de la seguridad social.
En términos relativos, comparando 2023 con marzo de 2026, los aportantes totales cayeron un 5,7%, mientras que el total de beneficiarios aumentó un 6,2%, configurando una brecha creciente entre quienes sostienen el sistema y quienes dependen de sus prestaciones.
Esta dinámica se ve agravada por el recorte en asignaciones familiares derivado de la pérdida de empleo registrado y por las limitaciones impuestas por el Gobierno a las prestaciones no contributivas, lo que deja a amplios sectores con menor protección.
Salarios reales en caída y pérdida de poder adquisitivo
La caída del empleo registrado se combina con un deterioro persistente de los ingresos: los salarios reales volvieron a mostrar descensos en mayo en todos los segmentos, de acuerdo con el análisis del IAG.
Durante ese mes, el sector privado registrado registró una baja real del 0,1%, mientras que el empleo público nacional sufrió una caída del 0,6% en sus haberes.
El informe también subrayó que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) tuvo en mayo una pérdida real del 1,0%, profundizando el deterioro de los ingresos de referencia para los trabajadores más vulnerables.
Al comparar los niveles actuales con el promedio de 2023, el panorama es todavía más severo: el salario del sector público nacional se desplomó un 38,5% en términos reales, mientras que el SMVM acumuló una pérdida del 41,1% de su poder adquisitivo.
En ese sentido, el análisis remarcó que incluso el sector privado registrado, que había mostrado una leve recuperación en abril, volvió a caer en mayo, con lo cual acumula una baja interanual del 2,9% respecto del mismo mes de 2025.


