En plena discusión sobre la crisis laboral en Cresta Roja, los 670 trabajadores de la planta de El Jagüel, en el partido de Esteban Echeverría, permanecerán suspendidos hasta el 20 de septiembre. La medida se prorrogó en medio de un conflicto cada vez más tenso, con reclamos por salarios, aguinaldo y vacaciones adeudadas, y la reaparición de un antiguo dueño que busca quedarse otra vez con la fábrica.
La situación, que se arrastra desde hace meses, tiene como eje la demora en el cobro de los sueldos, pero también incluye deudas por aguinaldo y vacaciones que profundizan el ahogo económico de las familias obreras.
La crisis llegó a tal nivel que, a principios de agosto, los empleados llevaron su reclamo a la calle con una protesta sobre la Autopista Ezeiza-Cañuelas, donde realizaron una asamblea y organizaron una entrega de alimentos para las familias afectadas por el conflicto.
Un viejo dueño vuelve a escena
En medio de este escenario de parálisis productiva y angustia social, los trabajadores se reunieron en asamblea este viernes con la presencia de Milenko Rasic, a quien en la planta consideran “el verdadero dueño de Cresta Roja”.
Rasic, uno de los anteriores propietarios de la avícola, busca recuperar la gestión de la planta como carta de salida a un conflicto que mantiene en vilo a los operarios y sus familias.
Movilización a Tribunales y pelea por el futuro de la empresa
Desde la asamblea ya pusieron fecha para el próximo paso en la disputa judicial. El jueves 3 de septiembre a las 10 de la mañana movilizarán al Juzgado N° 18, ubicado en Marcelo T. de Alvear y Callao, en la Ciudad de Buenos Aires, para intentar torcer el rumbo del caso.
La convocatoria se hará, según definieron los delegados, “junto al compañero Rasic, para que le devuelvan la empresa a él y recuperar todos los puestos de trabajo”.
A esa movilización llamaron no solo a los actuales suspendidos, sino también a todos los trabajadores cesanteados y a quienes fueron despedidos con anterioridad, en un intento por unificar fuerzas en la puja judicial por el futuro de la compañía y de cada puesto de trabajo.



Nadie habla de olor nauseabundo que deja esa Fabrica, que bueno que la cierrar porque es inrespirable el aire.