En pleno debate sobre el experimento de la ultraderecha y de cara a las elecciones del año próximo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof planteó que, frente a un eventual segundo mandato de Javier Milei, “la clave es construir con todos”.
El mensaje se dio en el acto de normalización de la CGT Regional Chaco, donde el mandatario de la provincia de Buenos Aires reclamó una estrategia común para derrotar a La Libertad Avanza en las elecciones del próximo año y reforzó la necesidad de un frente político y sindical más amplio.
En el escenario chaqueño, Kicillof compartió actividad con el exgobernador Jorge Capitanich y el ex cotitular de la CGT nacional Héctor Daer. Ante ellos, cargó contra la actual administración nacional y sostuvo: “Primero, llegaron con el programa y el proyecto de reprimir los salarios de los trabajadores”, para luego interpelar al auditorio: “¿Cuántas veces, Héctor? ¿Cuántas veces, compañeros, nos encontramos con que el Gobierno nacional cerraron prácticamente el Ministerio de Trabajo nacional?”, preguntó.
En ese marco, el gobernador denunció que el Gobierno nacional “no homologan paritarias arriba del 0% o arriba del 1%, arriba de números que siempre están por detrás del costo de vida” y aclaró que, a su juicio, “no es un error, no se les escapó, ni es un problema entre privados”, sino una decisión política en la que, aunque se proclame la destrucción del Estado, se lo utiliza de manera selectiva.
Con la mira puesta en el poder económico, Kicillof aseguró: “Ahora bien, que lo usan para reprimir los salarios del obrero, bien que lo usan para garantizar la ganancia de los que más tienen”, enfatizando la idea de un Estado presente para disciplinar ingresos pero activo para proteger intereses concentrados.
El mandatario provincial profundizó sus críticas y disparó: “Todo el día beneficios para los extranjeros que se llevan lo nuestro, y hambre y postergación a nuestro pueblo trabajador”. Y añadió una descripción más detallada del cuadro social: “Fíjense, salarios planchados, jubilaciones miserables y, al mismo tiempo, toda esa parafernalia mentirosa de la desregulación”, lanzó.
Críticas al endeudamiento y a la desregulación
Al analizar las consecuencias de las medidas económicas, el gobernador bonaerense remarcó que, “entre lo tanto que desregularon, vale decir, donde el Estado se fue y tiene que estar, y no se ocupa y se tiene que ocupar”, se generó “un festival de endeudamiento a tasas impagables de bancos, tarjetas de crédito, billeteras digitales, financieras, usureros”, conectando la liberalización financiera con la presión sobre las familias.
Sobre ese punto, multiplicó las preguntas al público: “¿Por qué la gente se va a endeudar?, ¿por qué si esto es entre privados, por qué si no tiene nada que ver Milei y su gobierno, por qué en pocos meses se multiplicó por tres, por cinco la imposibilidad de pagar?, ¿cómo va a ser un problema de cada uno?”, insistió, cuestionando la narrativa oficial que individualiza la responsabilidad del endeudamiento.
En su intervención, Axel Kicillof explicó: “El problema con este modelo, y quiero que quede claro, por qué estamos acá y por qué estamos trabajando”, enlazando su presencia en Chaco con la necesidad de articular respuestas políticas frente a las políticas nacionales.
Y definió el rumbo que, según él, plantea la Casa Rosada: “Estamos porque el país que nos propone es un país injusto, es un país inhumano, es un país que va contra nuestra soberanía nacional y la regala. Ese país es el que quieren establecer a través de un segundo mandato”, advirtió. A continuación, subrayó que, a su entender, “hoy, Milei tiene un solo objetivo y por eso anda recorriendo las provincias argentinas buscando votos para reformar un sistema electoral que le sea conveniente y, entonces, poder asegurarse cuatro años de Milei”.
La advertencia sobre un segundo mandato y el llamado a la unidad
En tono de advertencia política, Kicillof volvió a interpelar a la militancia presente: “¿Queremos cuatro años más de Milei? ¿Queremos o no? ¿Aguantamos cuatro años más de Milei?”, preguntó, para luego remarcar que “la pelota la tenemos nosotros”, ubicando en el campo opositor la responsabilidad de construir una alternativa competitiva.
Desde esa premisa, sostuvo que “es cuestión de organizar, es cuestión de dar un destino, es cuestión de convencer, es cuestión de buscar a todos, es cuestión de poner el oído, es cuestión de humildad”, delineando una hoja de ruta basada en la escucha territorial y la ampliación de alianzas.
En esa línea, el gobernador bonaerense enfatizó el componente federal de su planteo y señaló: “Les digo, compañeros y compañeras, a toda la dirigencia, en cada una de las provincias, tenemos que respetar lo que decidan las provincias. Tenemos que dar una muestra de federalismo”. Y completó el concepto electoral: “Por eso, compañeros y compañeras, para ganar, para terminar con este experimento de la ultraderecha, la clave es construir con todos”, reafirmó.
Al reforzar la consigna de unidad, Kicillof remarcó que “la clave es abrazar y escuchar a todos. La clave es construir desde abajo para arriba”, contraponiendo esa idea a los liderazgos apoyados en figuras individuales y en recursos económicos.
En ese contraste, cuestionó los intentos de instalar nuevos referentes por fuera de las estructuras tradicionales y desafió: “Nos dicen que con un par de magnates tecnológicos le ganan a cualquiera”. Inmediatamente, respondió desde el escenario sindical: “Y a eso le vamos a contestar, no hay nada más poderoso y potente que la militancia peronista, que la militancia del campo popular”, subrayó.
Endeudamiento de las familias y crítica al discurso oficial
Hacia el cierre de su discurso en la CGT Regional Chaco, el mandatario provincial insistió en que “ha saltado a la luz como síntoma, como resultado, como manifestación del desastre que están haciendo en la Argentina, el problema del endeudamiento de las familias, el problema de la posibilidad de pago, de la morosidad”, vinculando el deterioro social a las decisiones del Gobierno nacional.
Al referirse al mensaje que escuchan los sectores más golpeados por la crisis, cuestionó la actitud del oficialismo y apuntó: “Cuando nos hablan de eso y lo escuchamos con crueldad y cínicamente a Milei y a sus ministros decir, como ha hecho siempre la derecha argentina e internacional, a alguien le va mal, a todos les va mal y le echan la culpa a cada uno, cada uno sería responsable de haberse endeudado, dijo el presidente”, planteó.
Finalmente, Kicillof recordó una de las frases más controvertidas de Javier Milei sobre el endeudamiento de las familias y concluyó: “Un Presidente que odia al pueblo que gobierna, les dijo: ‘nadie les puso la pistola en la cabeza, es un problema entre privados’. Mentira”, cerró ante la militancia reunida en Chaco.


