En un nuevo capítulo de la disputa por el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), que encabeza Julio Piumato, repudió con dureza la reciente resolución dictada por la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, que ratificó el levantamiento de la medida cautelar que mantenía en suspenso dicho convenio.
El fallo judicial lleva la firma de los camaristas Jorge Eduardo Morán, Rogelio W. Vincenti y Marcelo Daniel Duffy. Desde el gremio judicial remarcaron que esta determinación confirma las advertencias que la organización viene sosteniendo y advirtieron: «El traspaso no es un simple cambio de jurisdicción. Es un avance contra una Justicia especializada y contra la tutela efectiva de los derechos laborales», señala el documento rubricado por Piumato.
Desarticulación del fuero laboral y cuestionamientos al centralismo
En un comunicado de prensa, la UEJN destacó la trayectoria técnica de los tribunales laborales nacionales, subrayando que la estructura cuenta con décadas de experiencia acumulada por parte de magistrados, funcionarios y trabajadores especializados en la materia. En ese marco, fustigaron los intentos de trasladar estas causas hacia el fuero porteño y remarcaron que se trata de un ámbito sin el recorrido técnico ni el conocimiento específico requerido para resolver sobre el derecho del trabajo.
El sindicato rechazó de plano que la iniciativa del Gobierno responda a una búsqueda de eficiencia institucional y fue más allá: «A esta altura, resulta difícil sostener que el objetivo sea mejorar el servicio de justicia. Lo que pretenden es debilitar la protección de los trabajadores, favorecer los intereses de los grandes empresarios y consolidar un centralismo porteño que avanza sobre la Justicia Nacional», apunta el documento.
Defensa del federalismo y advertencia por los costos del proceso
Uno de los puntos más críticos marcados por el gremio recae sobre los propios considerandos del tribunal de alzada, donde la Cámara admite que, mientras se resuelve la discusión de fondo, las partes deberán asumir los perjuicios derivados del tiempo que insuma el proceso judicial. Frente a este planteo, la UEJN fue tajante al sostener que «ese costo no lo van a pagar los trabajadores y trabajadoras».
A su vez, la organización gremial que conduce Piumato encuadró la resistencia al traspaso dentro de una postura de marcado corte federalista y rechazó las pretensiones de la administración porteña de asumir la titularidad sobre estructuras de jurisdicción nacional, al advertir que se intenta avanzar desde la Ciudad sobre la Justicia Nacional del Trabajo en desmedro del equilibrio federal.
Resistencia sindical y promesa de conflicto abierto
De cara al avance de la medida, el sindicato ratificó que mantendrá las acciones de protesta y la resistencia institucional en todos los frentes posibles y reforzó su estrategia: «No nos confundimos ni nos resignamos. Detrás del discurso de la modernización y el traspaso hay un proyecto concreto de debilitamiento de la Justicia laboral y concentración de poder. Y lo vamos a enfrentar», advirtió el gremio.
La organización concluyó consolidando sus consignas centrales en defensa del fuero del trabajo y marcó el tono de la pulseada con la Casa Rosada y el Gobierno porteño: «No al traspaso. Los derechos de los trabajadores no se transfieren. El fuero no se entrega, se defiende», remarcó la UEJN.
Te puede interesar


