El jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabeza una intensa agenda en la Casa Rosada al recibir a los gobernadores Carlos Sadir de Jujuy y Gustavo Melella de Tierra del Fuego, en el marco de las tratativas para consolidar apoyos con gobernadores en Casa Rosada por el Presupuesto 2027 y la reforma política.
La primera audiencia de la jornada comenzó a las 10 junto al mandatario jujeño y contó con la presencia clave del ministro de Economía, Luis Caputo, lo que marcó una impronta estrictamente fiscal y presupuestaria en el debate técnico.
Por la tarde, el ministro coordinador recibe a Gustavo Melella, mandatario opositor que sostiene un canal de diálogo fluido con la administración central a diferencia de otros pares justicialistas. En ese marco, el fueguino viene de compartir actividades oficiales en Ushuaia con el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa Carlos Presti para evaluar la Base Naval Integrada.
En tanto, la cita prevista con el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, fue reprogramada para el 24 de septiembre, debido a que el mandatario debió coordinar en su provincia el Comité de Emergencia ante el fenómeno climático de El Niño.
Ronda de acuerdos provinciales
La ronda de reuniones forma parte de una estrategia desplegada a lo largo de toda la semana. El último martes, la Casa Rosada firmó con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, diversos convenios viales y ratificó la continuidad de los subsidios por el esquema de Zona Fría.
Asimismo, el miércoles pasaron por la sede de Gobierno los mandatarios Raúl Jalil de Catamarca, Osvaldo Jaldo de Tucumán, Gustavo Sáenz de Salta y Juan Pablo Valdés de Corrientes. El temario incluyó la infraestructura vial y el reclamo por una Zona Cálida para subsidiar la energía en verano. Al respecto, el tucumano Jaldo remarcó ante la prensa: “El Presupuesto tiene que tener carácter federal”.
Las negociaciones se dan tras la presentación formal del proyecto presupuestario en el Congreso, el cual ratifica de manera estricta el objetivo del déficit cero para el ejercicio venidero.
En simultáneo, el oficialismo busca cosechar voluntades legislativas para su proyecto de reforma electoral, donde el punto más ríspido radica en la suspensión o eliminación definitiva de las elecciones PASO.


