La jornada federal por la ciencia y la técnica argentina tendrá este miércoles su expresión en las calles, con marchas y concentraciones en el Obelisco porteño y en distintas ciudades del interior del país.
Trabajadores de organismos de ciencia y tecnología y de universidades nacionales se movilizarán para reclamar por el financiamiento, exigir la continuidad de las políticas científicas y tecnológicas y denunciar lo que definen como un desmantelamiento del sistema nacional.
En la Ciudad de Buenos Aires, la actividad central será a las 16 en el Obelisco, donde se prevé una intervención artística de la Universidad Nacional de las Artes (UNA), la lectura de un documento elaborado por las organizaciones convocantes y el cierre con el Himno Nacional Argentino.
En Córdoba, la concentración se realizará también a las 16 en la Plaza Tosco, como parte de la misma jornada de protesta y visibilización.
En Tucumán, la actividad tendrá lugar en la Casa Histórica, mientras que en San Carlos de Bariloche se convocó a las 17 en el Centro Cívico, replicando el esquema de lectura de documento y acciones simbólicas.
Denuncias por recortes, parálisis de proyectos y pérdida de empleo
En un comunicado conjunto, las entidades organizadoras remarcaron que “la convocatoria busca visibilizar el impacto de las políticas impulsadas por el Gobierno nacional sobre el sistema científico y tecnológico, que incluyen el recorte presupuestario, la parálisis de proyectos estratégicos para el país y la expulsión de profesionales altamente formados y de jóvenes en formación”, advirtieron.
Las organizaciones alertaron además sobre la situación laboral en el sector y señalaron que “desde diciembre de 2023 se perdieron miles de puestos de trabajo científicos, entre investigadores, becarios, técnicos y personal de organismos públicos de investigación, empresas tecnológicas y universidades nacionales: casi ocho puestos por día desde entonces”, añadieron.
En ese marco, describieron un escenario de desarticulación institucional y detallaron que, “entre otras consecuencias del desmantelamiento, se cuentan la disolución del Instituto Nacional del Cáncer, del Instituto Nacional de Semillas (INASE), del Instituto Nacional del Agua (INA) y del Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET); el debilitamiento de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT); el recorte de personal y el remate de tierras en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)”, enumeraron.


