Jeff Bezos, fundador de Amazon y uno de los hombres más ricos del planeta, fue invitado a sumarse a un consorcio inversor que pretende adquirir el 30% del Liverpool, histórico club de la Premier League de Inglaterra.
La operación valúa a la institución de Merseyside en más de USD 6.000 millones y podría convertirse en uno de los movimientos financieros más relevantes de la industria del fútbol mundial.
Quién lidera la operación y qué busca el consorcio
La movida es encabezada por el empresario Amit Bhatia, británico de origen indio, quien recientemente dejó su rol de copropietario del Queens Park Rangers (QPR) para concentrarse de lleno en esta nueva jugada dentro del fútbol inglés.
Bhatia, yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal, había sido durante muchos años copropietario del QPR, un club histórico del oeste de Londres que actualmente milita en la Championship, la segunda división del fútbol inglés.
Su decisión de abandonar la participación de control en el QPR fue leída por la prensa británica como el primer paso hacia una operación de mucha mayor envergadura: comprar una parte importante del Liverpool, uno de los clubes más grandes y valiosos del mundo.
Según trascendió en medios británicos e internacionales, el consorcio busca adquirir el 30% de las acciones del Liverpool, en una transacción que fijaría la valuación del club en más de USD 6.000 millones.
El rol de Fenway Sports Group y la venta parcial
La actual propietaria del Liverpool es Fenway Sports Group (FSG), la empresa estadounidense encabezada por John Henry, que también es dueña de los Boston Red Sox de la MLB y de la escudería de NASCAR RFK Racing.
De acuerdo con las versiones publicadas, FSG habría abierto la puerta a una venta parcial de acciones para obtener liquidez y financiar futuros proyectos, aunque mantendría el control mayoritario del club y la conducción estratégica.
La propuesta a Jeff Bezos y las conversaciones preliminares
En ese contexto, Bhatia y su equipo de asesores cursaron una invitación formal a Jeff Bezos para que se sume como inversor dentro del consorcio.
La propuesta presentada al fundador de Amazon consiste en realizar una “inversión estratégica minoritaria”, que le permitiría tener participación en determinadas decisiones del club sin tomar el control absoluto de la institución.
Según reportaron los medios británicos, Bezos ya mantuvo conversaciones preliminares con los miembros del consorcio, aunque por ahora “no es seguro que proceda” con su participación, advirtieron esas fuentes.
La decisión final del magnate estadounidense se conocería en las próximas semanas, luego de un análisis financiero y estratégico exhaustivo por parte de sus equipos de asesoramiento.
El interés de Bezos por el deporte y el peso de su fortuna
Aunque Bezos aún no es propietario de ningún club deportivo, su nombre lleva años vinculado al deporte profesional estadounidense.
En los últimos años se lo relacionó con posibles compras de franquicias de la NFL, como los Washington Commanders —que finalmente adquirió Josh Harris— y los Seattle Seahawks.
Su fortuna personal, estimada en más de USD 200.000 millones, lo ubica entre los hombres más ricos del mundo y lo convierte en un candidato natural para operaciones deportivas de gran magnitud.
Sin embargo, hasta ahora se ha mantenido al margen de este tipo de inversiones, prefiriendo enfocarse en otros proyectos como Blue Origin, su empresa aeroespacial, y The Washington Post, el diario que compró en 2013.
Impacto potencial en la Premier League y en el Liverpool
Si finalmente Bezos acepta sumarse al consorcio liderado por Bhatia, se transformaría automáticamente en una de las figuras más influyentes del fútbol mundial.
La operación también reforzaría una tendencia de los últimos años: la llegada masiva de capital norteamericano a los clubes de la Premier League, que ya cuenta con numerosos dueños e inversores de Estados Unidos.
El Liverpool, seis veces campeón de la Champions League, es una de las marcas más valiosas del deporte global. FSG compró el club en 2010 por unos USD 300 millones y hoy su valuación supera ampliamente esa cifra, multiplicándola por más de 20 veces.


