En la 47° Conferencia Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el presidente Javier Milei utilizó el escenario que compartió con el ministro de Economía Luis Caputo para ratificar su política monetaria y las medidas que apuntan al superávit fiscal, aun en la previa del año electoral.
Lejos de insinuar un giro, Milei fue al hueso y blanqueó que no habrá concesiones por el calendario político: “Voy a redoblar al mango mi ortodoxia”, afirmó ante los ejecutivos de finanzas, al sellar su defensa del ajuste.
El jefe de Estado buscó despejar cualquier especulación sobre un cambio de rumbo de su política fiscal en el contexto de las elecciones del próximo año, y dejó en claro que su hoja de ruta seguirá anclada en el equilibrio de las cuentas públicas y la disciplina monetaria.
La jubilación presidencial y el “precio” de sus conferencias
En la ciudad de Posadas, y para explicar su lógica, el mandatario recordó que renunció a la jubilación que percibiría una vez que deje el cargo presidencial. “Yo después tengo que ganarme la vida en el sector privado”, planteó.
En ese marco, enlazó su futuro personal con la consistencia de su gestión: “Si durante toda mi vida dije que iba a hacer algo, tuve la posibilidad de hacerlo y, por un capricho electoral, modifiqué mi forma de actuar, les digo que el precio de mis conferencias se vuelven cero”, razonó ante el auditorio.
Desde esa premisa, fue más lejos y la transformó en programa económico: “Por lo tanto, es un incentivo que redoble al mango mi ortodoxia”, explicó. Y remató con un mensaje directo a los mercados y a la política: “No voy a cambiar ni mi política fiscal ni mi política cambiaria. Voy a seguir con equilibrio fiscal y apretando la cantidad de dinero hasta derrotar la inflación”, subrayó.
Mensaje a gobernadores y mercados: nada de flexibilizar la política monetaria
Con la presencia de los gobernadores de Misiones, Hugo Passalacqua, y de Catamarca, Raúl Jalil, además de miembros del Gabinete, el Presidente insistió en que la previsibilidad para los mercados no se agota en promesas de estabilidad, sino en algo más incómodo para la dirigencia: “Sacándonos a nosotros mismo como Estado la posibilidad de claudicar”, señaló.
Sobre la política monetaria 2025, Milei marcó una línea roja. “No tiene sentido flexibilizar la política monetaria porque hace doce meses que la base monetaria no cambia y sin embargo todavía persiste la inflación, porque hay sobrante monetario”, advirtió, al describir lo que, según él, explica la inercia inflacionaria.
Desde esa lectura, reforzó que no habrá giro laxo el año próximo: “Si cambiara mi política monetaria, a la inflación la tendríamos a la vuelta de la esquina”, sostuvo, en un mensaje que buscó blindar la continuidad del ajuste aun si el contexto electoral presiona en sentido contrario.
El año electoral y la advertencia: “Abróchense los cinturones”
Al proyectar el escenario político del año que viene, el Presidente hizo cuentas en voz alta y vinculó la profundidad de las reformas a un eventual nuevo reparto de bancas en el Congreso. “Si replicamos un resultado parecido al del año pasado, vamos a tener mayoría en Diputados y estaríamos a dos senadores de tener quórum en el Senado”, aventuró.
Desde allí lanzó la frase que marcó el clima de la Conferencia del IAEF: “Así que si con este Congreso hicimos todas esas reformas, abróchense los cinturones porque van a ver lo que es acelerar a fondo”, advirtió, dejando entrever una agenda de cambios todavía más agresiva si mejora su correlación de fuerzas legislativas.
Crece la tensión con la prensa y defensa del RIGI
En una charla que se extendió por más de una hora, Milei volvió a apuntar contra los medios críticos y usó las cifras de actividad para defender su diagnóstico. “Llevamos 27 meses de crecimiento, en un contexto global más dificultoso, les guste o no a los inmundos periodistas”, lanzó, mezclando datos económicos con ataque directo a la prensa.
En cuanto a la situación económica y el financiamiento, el Presidente puso el foco en el indicador que mira el mercado: “Un riesgo país bajo implica crédito más accesible, mayor inversión y más puestos de trabajo genuino, es la diferencia entre que una ruta se haga o no”, definió, al explicar su insistencia en bajar el costo argentino.
Luego, ató la política de incentivos a las inversiones con la geopolítica y el reclamo soberano: “Las inversiones del RIGI nos permiten posicionarnos a nivel geopolítico para avanzar en el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas”, planteó, vinculando el régimen de grandes inversiones con la histórica disputa por el archipiélago.
Mora crediticia y rechazo a los rescates de deudores
En línea con lo que antes había expuesto el ministro Luis Caputo, el Presidente abordó el tema central de la Convención del IAEF: la mora crediticia. Allí respaldó el camino trazado por Economía y se desmarcó de cualquier programa de alivio para deudores crónicos.
Al hablar de los rescates, sintetizó la postura oficial con dureza: “No funcionan los rescates de morosos, a las ocho semanas vuelven a tomar deuda, la gente aprende y sabe de lo que se trata, genera experiencia, si abortan eso dejan sin crédito a los que no pueden calificar en el segmento formal”, señaló, dejando claro que no habrá salvatajes generalizados.
Política monetaria 2025: Milei descarta aflojar la emisión
Consultado sobre qué puede ocurrir con la política monetaria 2025, Milei volvió a la lógica de la emisión cero y la absorción de excedentes líquidos. Para el Presidente, no hay espacio para bajar la guardia: “No tiene sentido flexibilizar la política monetaria, porque la base monetaria no cambia, y hay sobrante”, insistió, describiendo un cuadro donde la liquidez previa todavía presiona sobre los precios.
Desde esa definición, marcó con claridad el sendero que, según él, se debe seguir: “Si planteamos una política monetaria más laxa la inflación la tenemos a la vuelta de la esquina”, reiteró, reafirmando que el endurecimiento monetario seguirá siendo la marca de identidad del plan.
Superávit fiscal y obras de infraestructura privadas
Ya sobre el cierre, el Presidente ligó la política monetaria 2025 al ancla fiscal y aseguró que la disciplina de las cuentas públicas no se negocia. “Nosotros seguimos mes a mes con el mismo superávit fiscal que le prometimos a los argentinos”, subrayó, al defender el recorte del gasto.
En ese mismo sentido, buscó responder a quienes lo acusan de haber girado hacia el keynesianismo por el anuncio de nuevas obras: “Gastamos menos de lo que recaudamos. Nos acusan de keynesianismo por las obras, pero lo cierto es que las obras de infraestructura que anunciamos en los últimos días serán hechas 100% por el sector privado”, sentenció, dejando en claro que su plan es sostener el ajuste estatal mientras traslada la inversión en infraestructura al capital privado.


