En medio de una escalada de tensiones con Estados Unidos y la Unión Europea, el gobierno de Irán lanzó este jueves una dura advertencia: aseguró que “muchas” bases militares estadounidenses están dentro del alcance de sus misiles y que responderá de inmediato si Washington concreta un ataque.
La amenaza se conoció luego de que la Unión Europea incluyera a los Guardianes de la Revolución en la lista de “organizaciones terroristas”, una decisión que Teherán considera parte de la presión internacional en su contra.
Sometido a una creciente tensión interna tras la brutal represión de manifestaciones antigubernamentales, que según el medio opositor Iran International dejó más de 36.500 muertos, el régimen iraní endureció su discurso frente a las advertencias externas, aunque sin cerrar completamente la puerta al diálogo.
Trump presiona por un acuerdo nuclear
El miércoles, el presidente estadounidense Donald Trump volvió a exigir un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y advirtió que el “tiempo se acaba” antes de un eventual ataque, que sería “peor” que el lanzado en junio pasado contra instalaciones nucleares de Irán.
En ese marco, Washington desplegó fuerzas navales en el Golfo, incluido el portaaviones USS Abraham Lincoln, que ya se encuentra en Medio Oriente.
Frente a ese escenario, Irán se mostró inflexible.
“Se dará una respuesta contundente de forma inmediata”, afirmó a la televisión estatal el portavoz del Ejército, general Mohamad Akraminia.
El vocero militar agregó que los portaviones estadounidenses presentan graves vulnerabilidades y remarcó que existen “muchas” bases de Estados Unidos dentro del alcance de los misiles iraníes.
En la misma línea, el jefe del Ejército, Amir Hatami, prometió una “respuesta aplastante” y anunció que los regimientos de combate fueron equipados con 1.000 drones.
Citado por la agencia oficial Irna, el vicepresidente primero Mohammad Reza Aref sostuvo que el país debe mantenerse en alerta: “Hoy debemos estar preparados para un estado de guerra”.
“Nuestra estrategia es que nunca iniciaremos una guerra, pero si se nos impone, nos defenderemos”, afirmó.
Además, Irán volvió a amenazar con bloquear el estrecho de Ormuz, un paso estratégico clave para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado.
La UE declara “terroristas” a los Guardianes de la Revolución
En paralelo, los ministros de Relaciones Exteriores de los 27 países de la Unión Europea resolvieron designar como “organización terrorista” a los Guardianes de la Revolución, el brazo armado de la República Islámica, a quienes acusan de orquestar la sangrienta represión de las protestas de enero.
“Cualquier régimen que mate a miles de sus propios ciudadanos trabaja para su propia perdición”, afirmó la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, aunque aclaró que Medio Oriente no necesita una “nueva guerra”.
En tanto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sostuvo: “‘Terrorista’ es como se califica a un régimen que reprime con sangre las manifestaciones de su propio pueblo”.
La decisión fue celebrada por Israel, enemigo declarado de Irán, que la calificó como una “decisión histórica”.




