La Justicia Comercial resolvió una medida cautelar contundente y ordenó inhibir provisoriamente todos los bienes del Grupo GTA, el conglomerado que comprende a Granja Tres Arroyos, Wade, Avex y Holding Agroindustrial.
La determinación judicial se tomó luego de que la sindicatura de la quiebra de Rasic Hermanos y extrabajadores de las plantas de Cresta Roja denunciaran un presunto vaciamiento de las unidades productivas.
Puntualmente, la acusación señala que en la firma Wade se retiraban diariamente “materias primas, insumos, documentación, herramientas, maquinarias y equipos, así como el desmontaje de líneas productivas”. Como prueba de las maniobras, los exempleados aportaron un pendrive con registros fotográficos y fílmicos.
Frente a este escenario, el juzgado intimó a los titulares del grupo a presentar un inventario detallado en un lapso de 10 días, designándolos formalmente como responsables judiciales de los activos. A la par, deberán certificar qué medidas de seguridad y conservación aplican en cada establecimiento.
“En caso de advertirse diferencias, faltantes o cualquier otra circunstancia que evidencie la ausencia de bienes respecto de los inventarios, libros, registros o documentación de las sociedades, deberán informar detalladamente tal circunstancia, acompañando, en su caso, copia de las denuncias formuladas ante las autoridades competentes y de las medidas adoptadas para su esclarecimiento y preservación”, ordenó la resolución judicial.
Asimismo, la medida exige precisar la nómina exacta de trabajadores por planta, la operatividad de cada una y el cálculo del desembolso necesario para reactivar los establecimientos que estén frenados.
El origen del conflicto con Cresta Roja
La emblemática Cresta Roja perteneció a Rasic Hermanos hasta su quiebra en 2015. Al año siguiente fue licitada a Proteinsa S.A. y, finalmente, en marzo de 2018, Wade adquirió los activos por u$s 80 millones.
En dicha operación, la compañía Granja Tres Arroyos asumió el rol de garante principal de la transacción.
Al fundamentar su reciente pedido de concurso preventivo, la cúpula empresarial admitió que gran parte de su pasivo actual deviene de la compra impaga de Cresta Roja.
Como aún resta abonar un saldo sustancial, tanto Rasic Hermanos como Proteinsa S.A. figuran como acreedores directos, justificando la urgencia de los síndicos por resguardar el patrimonio.
Traba judicial y números en rojo
El trámite concursal permanece frenado debido a una disputa de competencia entre el Juzgado Comercial Nº 21 y el Juzgado Comercial Nº 1, por lo que aún no hay una apertura formal ni síndico designado.
Desde la empresa avícola alertaron que la dilación judicial “indefectiblemente conducirá a la inminente quiebra”. Según los balances presentados, al cierre de 2025 su pasivo global trepó a $ 536.000 millones.
El desglose de la deuda comprende $ 199.000 millones con el sector financiero, $ 161.000 millones con proveedores, $ 78.000 millones en cargas laborales y previsionales, $ 52.000 millones impositivos y $ 46.000 millones en compromisos comerciales.
A ese rojo se suman $ 126.000 millones en cheques rechazados, un total de 4978 acreedores y un balance anual con pérdidas por $ 122.052 millones.
La cesación de pagos formal quedó registrada el 29 de enero, al incumplir vencimientos bancarios por $ 2070,7 millones.
Los argumentos del gigante avícola
La conducción empresaria adjudicó el colapso a una “acumulación de severos desequilibrios macroeconómicos” y a la saturación del mercado interno, que impidió trasladar los costos a los precios.
“GTA se vio forzada a comercializar su producción a valores por debajo del costo de reposición para sostener la estructura y conservar la cadena de distribución, absorbiendo pérdidas operativas corrientes que ahogaron definitivamente su liquidez”, argumentó la firma en su presentación.
En su descargo sumaron el impacto de la sequía de la campaña 2022/2023 que encareció el alimento balanceado, la importación de pollo desde Brasil y el cierre de las exportaciones a causa de la gripe aviar.
El corte de los envíos externos representó un golpe letal, dado que constituía la principal fuente de ingresos en divisas del grupo.
El Grupo GTA es el mayor operador del rubro en el país, controlado en un 99,9% por Holding Agro Industrial.
Posee siete plantas frigoríficas distribuidas en Buenos Aires, Entre Ríos (La China y Becar), Córdoba (Avex) y Chaco.
La compañía comercializa a más de 60 destinos internacionales y abastece las góndolas argentinas con reconocidas etiquetas como Granja Tres Arroyos, Cresta Roja, Capitán Sarmiento, Campos de Areco y Super Dry.


