La industria automotriz argentina volvió a mostrar señales de alerta en agosto: las terminales produjeron 39.381 vehículos entre automóviles y comerciales livianos, lo que implicó una caída del 11,6% frente a agosto de 2025 y profundizó el sendero descendente de 2026, con creciente preocupación por los puestos de trabajo.
Aun así, el mes dejó un matiz de alivio coyuntural: la cifra significó una recuperación del 26,3% respecto de julio, considerado el piso de producción en años, aunque en el acumulado de los primeros ocho meses (enero-agosto) la actividad totalizó 275.228 unidades, ubicándose 17,1% por debajo del mismo período del año previo, de acuerdo con datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA).
Exportaciones: leve avance en el año, tropiezo frente a 2025
En materia de comercio exterior, las exportaciones alcanzaron en agosto las 24.589 unidades, lo que representó un aumento del 5,2% respecto del mes anterior, pero al mismo tiempo implicó una leve baja del 3,6% en comparación con agosto de 2025.
En el acumulado de los primeros ocho meses, el sector exportó 174.859 vehículos, consolidando una variación positiva de +0,9% frente a las 173.382 unidades comercializadas en el mercado externo durante el mismo período del año pasado, un avance moderado que contrasta con la caída de la producción total.
Mercado interno en retroceso y presión sobre las terminales
En el mercado local, las ventas mayoristas a la red de concesionarios totalizaron 39.068 vehículos en agosto, un volumen que refleja una mejora del 14,3% frente a las 34.178 unidades de julio, pero que se ubicó 24,5% por debajo del desempeño de agosto de 2025, marcando la debilidad del consumo interno.
De esta forma, en el acumulado de enero a agosto se registraron 301.377 unidades entregadas a la red, un nivel que resultó 24,8% menor al volumen del mismo periodo del año pasado, confirmando que la demanda doméstica continúa muy por detrás de los registros recientes.
ADEFA advierte por un “escenario desafiante” y el empleo
Ante este cuadro, el presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, analizó la coyuntura del sector y dejó un mensaje con luces y sombras: “Los resultados de agosto muestran una recuperación respecto de julio, aunque la evolución interanual y los datos acumulados indican que el sector continúa atravesando un escenario desafiante”, señaló.
En ese marco, el dirigente destacó la performance externa, pero subrayó la necesidad de cambiar las condiciones de fondo: “El desempeño de las exportaciones confirma la capacidad y el potencial de la industria automotriz, pero será necesario seguir avanzando en una agenda de competitividad que permita continuar ampliando mercados y generar mejores condiciones para la producción, la inversión y el empleo”, advirtió.
Mientras tanto, las miradas sobre la industria automotriz empiezan a marcar señales de alarma sobre los puestos de trabajo tanto en las terminales como en las autopartistas, y de sostenerse la tendencia de caída podrían comenzar a masificarse las situaciones de crisis en toda la cadena de valor.
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