En la antigüedad, los Juegos Olímpicos nacieron para olvidarse un rato de la guerra. Se extendieron durante siglos para distraerse de aquello que los mantenía en estado de alerta, convirtiéndose en un verdadero mito.
Este sábado, una multitud caminaba hacia el Monumento a la Bandera sin caer en la cuenta del rol social de estas disciplinas. La imponente apertura de los Juegos Suramericanos en Rosario ratificó que el deporte en esta ciudad y en todo el país ha resultado históricamente un refugio para salir de nuestros estados de alerta.
Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 ya están en marcha como escalón previo a los Panamericanos y a la cita olímpica. La iniciativa representa el punto más alto en el deseo colectivo de posicionar a la provincia como capital deportiva de la Nación.
Desde temprano y bajo un cielo plomizo, la gente caminó por la peatonal Córdoba hacia el río y se topó con un vallado a la altura de Laprida. Con desvíos por calle Rioja y hacia avenida Belgrano, el caos vehicular afectó a la zona y un vecino desorientado reclamó: “No sé cómo mierda entrar. Hace 15 minutos que doy vueltas”.
A las 17:20, miles de personas ya colmaban el Parque Nacional a la Bandera, unos 40 minutos antes del horario previsto para la fase previa del evento. Entre mates, trucos y juegos con el celular, una joven sentada entre mantas se divertía preguntando: “¿Soy un animal?”.
Para acercarse al escenario principal era necesario realizar una extensa vuelta en forma de “U” en dirección hacia la costa. En los alrededores, puesteros ambulantes y artistas callejeros aprovecharon la masiva concentración para desplegar malabares y números artísticos.
El espectáculo central inició con estricta puntualidad a las 18:00, momento en que tres aviones sobrevolaron el Monumento dejando una estela con los colores patrios. El público enfrentó las bajas temperaturas equipado con abrigos, mantas y bufandas.
En las inmediaciones de La Fluvial, sector reservado para la prensa, varios chicos armaron un improvisado picado de fútbol. Mientras los organizadores ultimaban detalles con nerviosismo, los jóvenes jugaban con la pura pasión que moviliza a los atletas de elite.
Una impresionante puesta en escena
El músico Juan Carlos Baglietto apareció sobre el escenario a las 19:30 para entonar “Canción con todos”. La velada no fue un simple recital, sino una comedia musical que retrató la historia de los inmigrantes y los trabajadores de la región.
A su turno, el cantante Abel Pintos interpretó una versión bien litoraleña del Himno Nacional Argentino, dando paso al desfile de las delegaciones.
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La cantante Soledad Pastorutti brilló al entonar la canción oficial del evento, acompañada por destacadas figuras como Maxi Rodríguez, Chelito Delgado, Walter Herrmann, Sebastián Crismanich y Cecilia Carranza Saroli con las banderas de Odesur.
En el plano institucional, el titular del Comité Olímpico Argentino, Mario Moccia, y el gobernador Maximiliano Pullaro brindaron sus discursos protocolares entre agradecimientos y balances.
Los números de Valentino Merlo, Luck Ra y las melodías de Astor Piazzolla le aportaron calor a la noche. La voz grabada de Fito Páez anticipó el instante culminante: la histórica referente del hockey, Luciana Aymar, encendió el pebetero tras el recorrido provincial de la llama al compás de Charly García.
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El futuro es con un deporte más fuerte
Los griegos acuñaron el término “ekecheiria” para sellar la tregua olímpica que suspendía los conflictos bélicos mientras duraba la competencia. Bajo esa misma premisa formativa, la actividad deportiva funciona como el más sano descanso de las disputas reales.
La ciudad afrontó su propia batalla contra la violencia y la inseguridad en los últimos años. Sobre esta etapa de reconstrucción, el mandatario Maximiliano Pullaro enfatizó: “Esta ciudad que intentaron poner de rodillas y hoy está de pie”.
La infraestructura y la contención en los clubes resultan indispensables para afianzar este proceso de inclusión. La meta de fondo consiste en consolidar este horizonte de oportunidades, entendiendo que abrir la puerta de un club para rescatar a un pibe de la calle significa cumplir la tarea.
Fuente: Rosario3.-





