A más de medio siglo de la identificación de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau, se confirmó que los restos hallados en la zona conocida como La Loma del Torito corresponden al joven desaparecido en dictadura, en el marco de la causa judicial “Averiguación de Enterramientos Clandestinos” que tramita en el Juzgado Federal N° 3 de Córdoba.
Fue el propio titular del juzgado, el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja, quien este viernes firmó el comunicado con la noticia, mientras se espera una conferencia de prensa prevista extraoficialmente para este martes 1 de septiembre.
Un trabajador, estudiante y militante marcado por el terrorismo de Estado
La reseña oficial del juzgado detalla que Alejandro Jerez Bodereau era trabajador de la automotriz IKA Renault y estudiante de Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba, además de militar en el Partido Revolucionario de los Trabajadores – Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).
Junto a su esposa Noemí Huarte fue secuestrado el 5 de mayo de 1976 en una pensión de barrio Alberdi, uno de los más tradicionales de la ciudad de Córdoba, cuando él tenía apenas 22 años y era un joven oriundo de la ciudad de Buenos Aires.
Tras el secuestro, Jerez Bodereau permaneció cautivo en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla, frente a la localidad de Malagueño, uno de los espacios emblemáticos del accionar represivo ilegal del Tercer Cuerpo de Ejército.
En tanto, Noemí Huarte continúa desaparecida y estaba embarazada al momento de su secuestro, por lo que su nieto o nieta es buscado desde hace décadas por Abuelas de Plaza de Mayo como una de las identidades apropiadas durante el terrorismo de Estado.
Hallazgos en La Perla y un testimonio clave desde los años 80
La nueva identificación se inscribe en la reactivación de los trabajos de búsqueda en los campos cercanos a La Perla, actualmente parte de la Reserva Natural de la Defensa La Calera, donde se presume que funcionaron zonas de enterramientos clandestinos durante la última dictadura cívico-militar.
En 2023, un colectivo de familiares de desaparecidos fue admitido como querellante en el expediente, lo que permitió impulsar una nueva campaña de búsqueda que derivó en hallazgos en el área señalada ya en los años 80 por el trabajador rural y testigo ocular Julián José Solanille, hoy fallecido.
En marzo de este año se comunicaron las primeras identificaciones de restos en la zona y otra tanda fue informada en mayo, mientras que el caso de Jerez Bodereau se convierte ahora en el primer anuncio de identificación realizado de manera individual por el juzgado.
Convocatoria urgente a familiares para nuevas identificaciones
A partir de estos hallazgos históricos se encendió la necesidad de profundizar las estrategias para que más familiares de personas desaparecidas donen muestras de sangre, de modo que puedan ser cotejadas en laboratorio y habiliten nuevas identificaciones en causas por crímenes de lesa humanidad.
En ese marco, este domingo 30 de agosto, Día Internacional del Detenido Desaparecido, se pondrá en marcha una campaña 360 de alcance masivo, con acciones en todos los medios posibles y la participación del Gobierno de Córdoba, la Secretaría de Derechos Humanos y los sitios de memoria de gestión estatal.
La iniciativa contará además con el acompañamiento de la Municipalidad de Córdoba, el Juzgado Federal N° 3 y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), uno de los organismos clave en la identificación científica de restos de desaparecidos en Argentina y el mundo.
Hasta el momento son 30 las personas identificadas en el marco de estos trabajos: 12 en marzo, 17 en mayo y 1 en agosto, aunque siguen existiendo perfiles genéticos sin correspondencia y se esperan nuevos hallazgos en los próximos meses.
Por ello se reactiva la convocatoria a familiares de personas desaparecidas entre 1974 y 1983, para que donen una muestra de sangre y contribuyan a ampliar la base de datos genéticos destinada a futuras identificaciones.
Las vías de contacto habilitadas son el WhatsApp al +54 9 11 2348-5229, el teléfono 0800-345-3236 o el correo electrónico iniciativa@eaaf.org, canales oficiales a través de los cuales se brinda información y orientación sobre cómo realizar la donación.
La Perla, uno de los mayores centros del horror
El centro clandestino de detención, tortura y muerte La Perla fue uno de los principales pozos del horror del Tercer Cuerpo de Ejército durante la última dictadura, un engranaje central del plan sistemático de secuestros, desapariciones y exterminio en la región centro del país.
Se estima que por sus instalaciones pasaron alrededor de 2.500 personas secuestradas, de las cuales la gran mayoría continúa desaparecida pese a más de cuatro décadas de búsqueda y reconstrucción de la verdad.


