Efectivos de seguridad y científicos confirmaron un hallazgo arqueológico en Pilcaniyeu que no contaba con registros previos. En una zona montañosa de Río Negro, detectaron dos sectores con evidencia milenaria de ocupación humana.
Del operativo inicial participó el Escuadrón 34 Bariloche “Cabo Primero Marciano Verón” de Gendarmería Nacional, cuyos agentes recorrieron el terreno y se encontraron con un escenario del que no había conocimiento alguno.
A partir de esa primera inspección, una patrulla ambiental de la fuerza junto a especialistas de la Dirección de Patrimonio y Museos y un arqueólogo del CONICET-UNRN desplegaron un operativo “para el relevamiento y verificación” en el lugar, a fines de corroborar las características del terreno.
Relevamiento y protección patrimonial
La comitiva especializada se desplazó desde San Carlos de Bariloche hacia Pilcaniyeu a través de un área de difícil acceso cubierta por cerros y cauces hídricos, logrando geolocalizar con precisión ambos sitios de interés.
Sobre los espacios no existía investigación previa, por lo que el descubrimiento es considerado “de gran importancia científica por la historia habitacional de los indígenas de la región”, situándose temporalmente 500 años atrás, previo a la llegada colonial europea.
En el lugar se constató la presencia de cuevas, pinturas rupestres, aleros y pircas, además del rescate de diversos fragmentos e instrumentos líticos que ratifican el valor del asentamiento humano originario.
Las tareas finales incluyeron labores de relevamiento planimétrico, fotográfico y de georreferenciación bajo el amparo de la Ley Nacional 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico y la normativa provincial Ley 3.041.


