El dirigente político Guillermo Montenegro prepara su regreso a la intendencia de General Pueyrredón, cabecera de Mar del Plata, actualmente conducida por Agustín Neme, quien asumió el mando en diciembre de 2025.
El trámite formal comenzará este lunes para ser tratado en la sesión legislativa del martes. En ese recinto, el senador solicitará formalmente la aprobación de su licencia parlamentaria, para luego replicar el procedimiento administrativo en el Concejo Deliberante local, donde cuenta con los respaldos necesarios para concretar el traspaso.
La problemática de la seguridad
El motivo central de esta determinación responde a los recientes hechos de violencia e inseguridad registrados en territorio bonaerense y en la ciudad balnearia. En ese marco, la propia ministra nacional Alejandra Monteoliva advirtió recientemente que “había una escalada en inseguridad”.
Montenegro, quien se desempeñó como ministro de Seguridad en la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Mauricio Macri, busca volcar su experiencia operativa en el distrito, especialmente para coordinar acciones directas con las fuerzas federales.
Entre los hechos delictivos recientes figura un asalto en el barrio Divino Rostro sobre la calle Matheu al 1600, donde cinco delincuentes armados sustrajeron cerca de $20 millones junto a una suma en dólares.
A su vez, la Justicia Federal acumula más de diez denuncias vinculadas a una organización proveniente del AMBA, dedicada a la sustracción de cables subterráneos utilizando indumentaria corporativa y equipamiento técnico.
El escenario político distrital
En el plano político, el entorno del ex fiscal advierte que el avance de la conflictividad delictiva incrementa la disputa electoral frente al kirchnerismo, por lo que consideran prioritaria su presencia directa en el territorio comunal.
El jefe comunal había solicitado licencia formal el 10 de diciembre de 2025 tras resultar electo legislador en los comicios provinciales del 7 de septiembre, mediante la alianza conformada entre el PRO y La Libertad Avanza.
Al no haber presentado la renuncia definitiva, la conducción interina de Neme permitió sostener el esquema institucional abierto, lo que ahora posibilita su retorno operativo a la comuna.


