La crisis política que sacude al fútbol mundial sumó un capítulo de máxima tensión. En los tribunales de Florida, la FIFA acusó a la UEFA de intentar perseguir a su titular y reclamó el rechazo inmediato de un pedido para acceder a documentos confidenciales sobre un polémico plan de inversión.
A través de un escrito judicial de 21 páginas presentado ante la Justicia estadounidense, la defensa legal del ente rector con sede en Zúrich sostuvo que la confederación europea actúa con manifiesta animosidad. “La conducta de la UEFA demuestra que su presentación se realizó de mala fe y con el propósito de acosar”, argumentaron los letrados.
El foco del litigio radica en el proyecto denominado FIFA Forward Enterprise (FFE), ideado por Gianni Infantino. La propuesta contemplaba crear una filial comercial para ceder al menos el 20 por ciento de los futuros derechos comerciales a inversores privados por un monto de 4.200 millones de dólares.
Sin embargo, la iniciativa se canceló rápidamente durante el mes de julio, luego de desatar una fuerte resistencia de varias federaciones con el bloque europeo a la cabeza.
Sospechas y ofensiva penal
La entidad europea pretende recolectar material probatorio para impulsar una causa penal en Suiza contra el mandatario por presunta administración fraudulenta. Para alcanzar ese objetivo, promovió diversas medidas en fueros de Nueva York y el estado de Florida.
La controversia apunta a supuestos réditos individuales que el dirigente habría pretendido obtener mediante la fallida estructura. Desde Europa plantearon que la valuación era inferior a la del mercado y deslizaron que el ítalo-suizo analizaba ocupar un puesto ejecutivo en la nueva sociedad.
Frente a estas acusaciones, la conducción internacional desmintió rotundamente las sospechas. “Afirma falsamente que el señor Infantino buscó tener un interés financiero personal en el proyecto”, replicaron los abogados defensores.
El escenario electoral y las bajas internas
El cruce institucional escala en una fecha determinante para el poder dirigencial. El 18 de noviembre expira el plazo para anotar candidaturas presidenciales de cara al congreso electivo de marzo en Marruecos, donde Infantino intentará sellar un cuarto mandato hasta 2031.
En esa línea, desde la sede de Zúrich advirtieron sobre una presunta interferencia en los comicios: “Este tribunal debería rechazar cualquier intento de influir en la elección presidencial de la FIFA sobre la base de estos argumentos”, reclamaron en el documento.
El plan caído incluía el desembarco del financista Josh Kushner, hermano de Jared Kushner y yerno del mandatario estadounidense Donald Trump.
El escándalo ya provocó severas secuelas organizativas puertas adentro. Tras cuestionar la estrategia, el director de operaciones Kevin Lamour abandonó sus funciones, al igual que Carlos Cordeiro, quien se desempeñaba como uno de los asesores más cercanos a la presidencia.
Con la meta de contener el conflicto, el Consejo de la FIFA sesionará el 15 de octubre para tratar reformas de gobernanza y financiamiento, en una cumbre donde el enfrentamiento con el fútbol europeo promete nuevos cruces.


