El Gobierno nacional avanza con un plan para concesionar más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales en distintas etapas, mientras mantiene paralizada gran parte de la obra pública y profundiza el ajuste sobre la Dirección Nacional de Vialidad.
Así lo advierte un relevamiento de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), que reconstruye el nuevo esquema de concesiones y alerta sobre un cambio de modelo en la administración de la red vial argentina.
De acuerdo con el documento, el plan oficial contempla la concesión de más de 9.000 kilómetros de corredores estratégicos para el transporte, la producción y el comercio, ampliando de manera significativa la participación privada en la red vial nacional.
Etapas del nuevo esquema de concesiones
El relevamiento detalla que la primera etapa del esquema ya permitió concesionar 741 kilómetros, correspondientes a la Autovía del Mercosur y la conexión Rosario-Victoria.
En tanto, una segunda etapa incorporó otros 1.871 kilómetros, mientras que una tercera licitación prevé sumar más de 3.200 kilómetros adicionales. Con ese proceso en marcha, el sistema de concesiones superará los 9.000 kilómetros de rutas nacionales.
Según FEPEVINA, el nuevo esquema implica una modificación profunda en la política vial argentina, al ampliar la participación de operadores privados sobre corredores que históricamente estuvieron bajo la planificación, conservación y control de la Dirección Nacional de Vialidad.
Ajuste y desfinanciamiento de Vialidad Nacional
Desde la Federación sostienen que el avance de las concesiones se desarrolla en paralelo a un proceso de desfinanciamiento del organismo vial.
En otro de sus relevamientos, la entidad advirtió que Vialidad Nacional enfrenta una fuerte reducción de recursos, pérdida de personal técnico especializado y paralización de programas de mantenimiento y seguridad vial, un escenario que, según el gremio, debilita la capacidad del Estado para conservar la red nacional de caminos.
Para FEPEVINA, el reemplazo de la inversión pública por un modelo basado en concesiones privadas no resuelve el deterioro de la infraestructura y consolida un retiro progresivo del Estado de una función considerada estratégica para la integración territorial y el desarrollo económico del país.
Corredores estratégicos en manos privadas
El relevamiento también puntualiza que las primeras adjudicaciones ya quedaron en manos de distintas empresas constructoras y concesionarias, mientras continúan los procesos licitatorios para nuevos corredores nacionales.
Entre los tramos alcanzados figuran rutas de alto impacto para el transporte de cargas, el comercio exterior y las economías regionales, como las rutas nacionales 3, 5, 7, 8, 9, 11, 12, 16, 18, 33, 34 y 35, además de distintos accesos y autopistas del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Desde FEPEVINA cuestionaron que el Gobierno impulse la expansión del sistema de concesiones mientras continúan paralizadas numerosas obras públicas y persiste el deterioro de la red vial nacional, una situación que, según el gremio, compromete tanto la seguridad vial como la logística de la producción argentina.


