Las nuevas medidas sobre Malvinas anunciadas por el presidente Javier Milei fueron interpretadas por el canciller Pablo Quirno como una respuesta directa al accionar “unilateral” del Reino Unido y al avance sobre los recursos naturales en el Atlántico Sur.
Tras la cadena nacional, el ministro de Relaciones Exteriores advirtió que, a partir del esquema de sanciones que impulsa el Gobierno, las empresas que extraigan recursos en la zona en disputa “tendrán que elegir” entre continuar operando en la ilegalidad o hacerlo bajo un marco de “reglas claras”.
En ese contexto, el funcionario subrayó el sentido político del anuncio presidencial y sostuvo: “Es un mensaje sumamente importante donde Argentina está tomando acciones concretas ante un peligro que atenta contra nuestra soberanía en las islas Malvinas”.
Advertencia a las compañías que operan en el Atlántico Sur
En la misma línea, Quirno endureció el tono frente a las petroleras que ya actúan en el área de explotación y advirtió que esas compañías del Atlántico Sur “van a tener que decidir si apostar por un lugar donde están haciendo actividades ilegales en un terreno disputado o por un país con mayor previsibilidad y mayor posibilidad de ganancias”.
Al detallar el trasfondo de las medidas sobre Malvinas, el canciller precisó que el paquete anunciado por el titular del Ejecutivo comenzó a delinearse “hace seis meses”, en especial ante la avanzada del proyecto petrolero que desarrollan Navitas Petroleum, de Israel, y Rockhopper Exploration, de Gran Bretaña, en el archipiélago.
Desde la Casa Rosada remarcan que se trata de un proceso en marcha y que el esquema de sanciones y exigencias para las empresas que operen en la zona seguirá ajustándose en función de la evolución del conflicto por la soberanía.


