El conflicto en Granja Tres Arroyos encendió las alarmas en la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA), que difundió un duro comunicado para rechazar suspensiones y despidos arbitrarios, al acusar a la empresa de trasladar el impacto del ajuste económico sobre su personal.
La entidad gremial advirtió que la firma actúa al margen de la legislación laboral, provocando la parálisis de plantas y dejando a miles de empleados en una situación de incertidumbre y total desprotección.
Desde la FTIA detallaron que, a la ola de suspensiones y cesantías arbitrarias que se venían registrando en las plantas radicadas en la provincia de Entre Ríos, se sumaron cientos de nuevos despidos en las últimas semanas.
A este cuadro se añadió la paralización de la planta ubicada en Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires, donde la dirección comunicó la interrupción de las actividades productivas hasta nuevo aviso, sin brindar explicaciones precisas a sus trabajadores.
Incertidumbre para 6.700 familias y acusaciones de vaciamiento
Desde la Federación remarcaron que el conflicto golpea de manera directa a más de 6.700 trabajadores y sus familias, quienes hoy se encuentran sin percibir ingresos con regularidad y bajo un esquema de absoluta indefinición sobre su continuidad laboral.
El gremio sostuvo que la compañía opera incurriendo en desobediencia de las normativas laborales. “La empresa sigue al margen de la ley, realizando acciones arbitrarias, no acatando la conciliación obligatoria vigente y desconociendo toda mesa de negociación, situaciones que no hacen más que profundizar la crisis de los trabajadores y exponer el accionar deliberado de la empresa”, apuntaron desde la organización.
A su vez, el sindicato desestimó los argumentos de la patronal sobre supuestos problemas de suministro eléctrico, falta de insumos o retracción de las ventas, al considerar que se trata de factores propios del riesgo operativo y de la responsabilidad de la dirección empresarial.
En ese marco, denunciaron que la firma está “vaciando sus empresas de capital productivo”, con el objetivo de forzar un escenario límite que empuje a los trabajadores a costear las consecuencias de la mala gestión.
Unidad gremial y marcha a la Secretaría de Trabajo
Frente a la gravedad de la situación, la FTIA ratificó que mantendrá acciones judiciales, administrativas y de protesta en unidad con los sindicatos afectados para revertir los despidos y encauzar una salida al conflicto.
En esa línea, se confirmó un frente común con otras organizaciones del sector agroindustrial. El próximo 9 de septiembre, la FTIA marchará a la Secretaría de Trabajo de la Nación junto a la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA), la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).
La movilización buscará visibilizar el reclamo por la preservación de las fuentes de empleo y exigir una intervención del Gobierno nacional para destrabar el conflicto, resguardar el tejido productivo y proteger los puestos de trabajo en Granja Tres Arroyos.
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