Las protestas estudiantiles en Francia se intensificaron este jueves, con nuevos colegios afectados y la expansión a las universidades, pero sobre todo con una violencia creciente que llevó a practicar un total de 1949 detenciones, según el Ministerio del Interior.
Las protestas coincidieron con la visita de Javier Milei a Francia, donde participó de la Argentina Week y se reunió con su par francés, Emmanuel Macron.
En total, 1027 centros educativos resultaron afectados por los incidentes. En 222 bloqueos de acceso a los establecimientos se reportaron 284 agentes de policía y gendarmes heridos, 65 empleados educativos y 170 alumnos, de acuerdo con los registros oficiales informados por el Ministerio de Educación francés.
“Violencia urbana”
El Gobierno considera que las protestas ya no tienen que ver “con la expresión legítima de las reivindicaciones de los estudiantes de instituto”, según declararon a la prensa local fuentes del Ministerio del Interior, sino que tienen “características de una situación de violencia urbana”.
El agravamiento de la movilización, que comenzó hace una semana para denunciar la carencia de docentes y para solicitar mejores condiciones en los centros, dejó escenas de violencia urbana en puntos como Lyon, Lille o Pantin (a las afueras de París), con incidentes como la quema de contenedores y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
En Nantes incluso se produjo un incendio en uno de los liceos afectados.
Frente a la extensión de las protestas, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, convocó a un gabinete de crisis y pidió a sus ministros que no hagan desplazamientos en los próximos días para que los prefectos estén disponibles para gestionar la situación en cada localidad.
Además, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, convocó una reunión por videoconferencia con los 36 fiscales generales del país para abordar los bloqueos y la creciente violencia de las protestas.
Según las filtraciones a la prensa, Darmanin solicitó una “respuesta penal firme”, reclamó el funcionario.
Este viernes, unos 400 centros educativos permanecerán cerrados por precaución y se impartirán clases a distancia, según anunció el ministro de Educación, Édouard Geffray, en una entrevista concedida a la cadena France 2.


