La ya delicada situación de Flybondi sumó un capítulo crítico con un pedido de quiebra presentado por el Hotel Presidente, que reclama una deuda superior a los $ 660 millones por servicios impagos.
El emblemático cuatro estrellas de 237 habitaciones, ubicado en Cerrito 280, a metros del Obelisco porteño y en funcionamiento desde 1964, inició la acción judicial contra la low cost por prestaciones hoteleras no abonadas.
Según la presentación, la deuda corresponde a 49 facturas emitidas entre diciembre de 2025 y junio de 2026, por un monto total de $ 660.721.114,03, cifra calculada al 11 de junio.
El hotel aseguró que todas las facturas se encuentran vencidas y que, pese a los reiterados reclamos, la aerolínea nunca regularizó la situación.
Entre las gestiones realizadas, la firma detalló el envío de una carta documento intimando a Flybondi a cancelar la deuda en un plazo de 48 horas, requerimiento que, según consta en el expediente, tampoco fue respondido.
“La intimación cursada tampoco fue atendida por la deudora, circunstancia que demuestra su postura y configura el presupuesto habilitante para promover el presente pedido”, resaltó la compañía en su presentación, aludiendo a la cesación de pagos.
El medio que reveló el caso intentó comunicarse con Flybondi, pero no obtuvo respuesta de la aerolínea.
El Hotel Presidente pertenece al empresario hotelero Aldo Elías, actual vicepresidente de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT) y expresidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT).
La causa se tramita en el Juzgado Comercial N° 24, Secretaría N° 47, a cargo del juez Guillermo Pesaresi, quien le requirió a la parte actora que amplíe la documentación presentada para cumplir con todos los requisitos técnicos necesarios para avanzar con el proceso.
En ese marco, el magistrado solicitó que se detallen los servicios específicos que dieron origen a las facturas reclamadas.
Una low cost atrapada en su peor crisis
La compañía low cost atraviesa una de las crisis más profundas desde su fundación en 2018, en el marco de la apertura del mercado aerocomercial impulsada durante el gobierno de Mauricio Macri.
Actualmente, Flybondi tiene buena parte de su flota paralizada: hay nueve aviones fuera de servicio, en su mayoría por problemas vinculados al mantenimiento y a contratos de leasing (alquiler de aeronaves).
Aviones que fueron enviados al exterior para sus controles frecuentes no pudieron regresar al país, lo que agravó el cuadro operativo.
A ello se sumaron inconvenientes con el suministro de combustible por parte de YPF días atrás, debido a los retrasos en los pagos que la aerolínea acumula con sus proveedores.
Con sus tres aviones operativos en tierra, hace una semana, el jueves pasado, Flybondi canceló todos sus vuelos, los 11 servicios que tenía previstos para ese día.
En el sector califican como “preocupante” la situación actual de la empresa y señalan que hay que remontarse a la pandemia para encontrar una jornada en la que la low cost no haya realizado ningún vuelo.
Las últimas cancelaciones se suman a la larga lista que la compañía acumula desde 2025 y que se profundizó durante el verano, en el arranque de la temporada alta, con el repliegue de su flota.
En ese período, llegó a operar con solo un avión a comienzos de junio, lo que generó fuertes trastornos en su programación.
Denuncias penales, pasajeros afectados y conflictos laborales
El deterioro del servicio derivó en una denuncia penal por los más de 2.500 vuelos cancelados y los más de 350.000 pasajeros afectados en los últimos meses, según datos de la consultora Adventus.
Uno de los que encabeza la presentación judicial es el abogado Lucas Bianco, expresidente de la Asociación Argentina de Abogados Penalistas, quien impulsa acciones por el impacto masivo en los usuarios.
En paralelo, extrabajadores de la aerolínea reclaman el cobro de indemnizaciones pendientes y de retiros voluntarios acordados en marzo, en el marco del plan que la low cost lanzó con el objetivo de un “rediseño organizacional”.


