Apenas siete partidos y 81 días duró el paso del técnico por el conjunto cordobés. Tras una igualdad sin goles frente a Central Córdoba de Santiago del Estero, la dirigencia confirmó que Jorge Sampaoli dejó de ser el entrenador de Talleres luego de quedar en el último escalón de la zona A con apenas 5 puntos.
A través de un comunicado oficial, la institución valoró la labor del cuerpo técnico saliente. Desde el club agradecieron “el profesionalismo y el compromiso” a lo largo de una etapa que había despertado “otras expectativas en cuanto a resultados”, ponderando además el trabajo realizado con las divisiones formativas.
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— Club Atlético Talleres (@CATalleresdecba) August 30, 2026
En ese sentido, desde la comisión directiva remarcaron un punto clave del acuerdo económico, confirmando que el cuerpo técnico cobrará únicamente hasta el último día trabajado para “honrar su compromiso y su palabra”.
Los números de una etapa sin rumbo
El ciclo del nacido en Casilda representó el más breve de sus 22 años de carrera profesional. Con solo 35 días transcurridos desde su debut en cancha, acumuló 1 victoria, 2 empates y 4 derrotas, alcanzando apenas un 24% de efectividad en el banco albiazul.
La estadística negativa expone que no logró sumar de a tres en condición de local, siendo su único triunfo el 4-0 obtenido como visitante frente a Platense durante la tercera fecha del certamen.
La salida del casildense profundiza la inestabilidad en el banco del conjunto cordobés, que buscará a su octavo director técnico en un período de un año y medio.
La sentida despedida del entrenador
Poco después de confirmarse la noticia, el propio DT compartió una carta pública hacia los simpatizantes para expresar sus sensaciones. “A veces, las cosas no salen. Pienso que en el fútbol, como en la vida, la única forma de resolver los problemas es trabajar y trabajar y trabajar. Poner la cabeza y el cuerpo el tiempo que sea necesario hasta encontrar soluciones. No pudimos. No pude”, reconoció.
Y continuó: “En el medio, hay un club y montones de hinchas que, justificadamente, aguardan que las cosas funcionen. Eso agota el tiempo. Es triste. Por el bien del club, eso me lleva a dar un paso al costado”, admitió.
En ese marco, lamentó el desenlace de su anhelada experiencia en el ámbito doméstico. “Me duele muchísimo porque hace años deseo dirigir en el fútbol argentino. Me encontré en Talleres con deportistas y con trabajadores decididos a competir y a mejorar. Desde los juveniles hasta los mayores. En cada entrenamiento, les juro, lo han -y lo hemos- dado todo. No pudimos”, sentenció.
Para finalizar su mensaje, el estratega remarcó: “No hay que confundirse: nadie es peor persona por aceptar las malas. Lo que queda es el sentimiento. Este escudo merece una historia mucho mejor que la que está viviendo. Extrañaré estos colores. Ojalá, cuanto antes, Talleres pueda estar bien arriba”, concluyó.
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