Horas de extrema tensión institucional se registran en Avellaneda. La dirigencia del club determinó que Juan Pablo Vojvoda se va de Racing luego de la dura caída sufrida en la Copa Argentina frente a Boca Juniors.
A pesar de que lo catalogaban como un profesional serio y sumamente trabajador, en la cúpula dirigencial se le agotó el crédito por completo. En este sentido, la determinación formal le será notificada cara a cara durante un cónclave pactado para las próximas horas.
La búsqueda de un sucesor
En paralelo, los altos mandos iniciaron gestiones informales y llamaron de urgencia a tres entrenadores con pasado exitoso en la institución: Eduardo Coudet, Luis Zubeldía y Sebastián Beccacece.
No obstante, los tres estrategas declinaron el ofrecimiento debido a que no tienen intenciones de regresar a dirigir en el fútbol argentino. En el caso del Chacho, pesa su reciente paso en falso por River Plate, mientras que los otros dos técnicos llevan un período prolongado desempeñándose en el exterior.
La dupla de Reserva toma el mando
Frente a la negativa unánime, el plan dirigencial apunta a sostener un ciclo provisorio hasta fin de año. Los designados para asumir la conducción son Sebastián Romero y Luciano Aued, quienes vienen de consagrarse campeones al frente de la Reserva.
Este período de transición servirá para potenciar la promoción de futbolistas juveniles en la Primera División, un objetivo prioritario en el proyecto de Diego Milito.
La maniobra le brindará margen a la directiva para planificar con calma la próxima temporada. En esa línea, volverán a la carga por perfiles históricos como Guillermo Barros Schelotto, actualmente en Vélez Sarsfield, y Nicolás Diez, al mando de Argentinos Juniors.
La gran complejidad para avanzar por ellos radica en que ambos directores técnicos tienen contrato vigente y compromisos asumidos en sus clubes. Por tal motivo, no descartan desplegar un operativo de seducción recién para sumarlos con miras al inicio del 2027.
Un panorama deportivo desolador
El traspié copero liquidó la vía más directa para asegurar un boleto internacional de cara al 2027. A partir de ahora, la clasificación dependerá de un verdadero milagro en la tabla anual, donde el equipo está obligado a ganar los 5 partidos restantes para conservar chances matemáticas.
En el Torneo Clausura, el presente albiceleste es sumamente crítico: el conjunto marcha anteúltimo en la Zona B y quedó al borde del abismo. El registro numérico marca apenas 8 puntos sobre 10 fechas disputadas, producto de 2 victorias, 2 empates y 6 derrotas.


