La Ley de Arrendamientos Rurales quedó en el centro de la polémica tras las críticas de la presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, al anteproyecto de Ley de Desregulación impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
El borrador oficial, que trascendió la última semana, incluye un capítulo que propone derogar la normativa que regula el alquiler de campos para la producción agropecuaria, al tiempo que introduce cambios en otros temas sensibles para el sector, como el esquema de financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva).
En su artículo 39, el texto plantea derogar la ley 13.246, sancionada en 1948, y la ley 14.432, de 1955, que la modificó, dejando sin efecto el régimen específico de arrendamientos rurales vigente desde mediados del siglo pasado.
De avanzar la iniciativa, los contratos de alquiler de campos y las aparcerías pasarían a regirse exclusivamente por el Código Civil y Comercial, quedando las condiciones libradas a la negociación entre las partes sin un marco agrario particular.
“Perder una herramienta valiosa para el campo”
En ese marco, Sarnari advirtió que la derogación de la Ley de Arrendamientos Rurales “sería perder una herramienta que fue un instrumento muy valioso para el sector agropecuario”, al analizar el anteproyecto.
La dirigente subrayó que la norma actual “contiene especificidad, porque considera los ciclos biológicos y cómo se lleva adelante la actividad agrícola y ganadera en nuestro país”, explicó.
Para la presidenta de la FAA, la legislación vigente “le da característica de agrario a una relación comercial, que es un arrendamiento y una parcería muy específica”, con rasgos muy distintos a los de una regulación general pensada para la vida urbana.
“Es retroceder, por lo menos, 100 años”, consideró Sarnari, al recordar que la normativa actual surgió de un debate impulsado por la propia Federación Agraria.
En esa línea, repasó que “nosotros surgimos por una necesidad de regular justamente los vínculos entre arrendador y arrendatario y dimos el debate para que exista la primer Ley de Arrendamientos Rurales”, lo que a su entender le otorgó al productor agropecuario previsibilidad, seguridad jurídica y reglas claras, siempre dentro de acuerdos individuales.
Contratos por cosecha y pastoreo, en riesgo
Al profundizar sobre los efectos concretos, Sarnari explicó que “derogar la ley significaría que no podamos seguir realizando los contratos accidentales o por cosecha o de pastoreo”, figuras que contemplan los tiempos propios de los ciclos agrícolas.
“Dejar librado eso solamente a la voluntad de las partes y que puedan acordar, le quitaría el contrato por cosecha y por pastoreo, desaparecería y nos llevarían siempre a un mínimo de tres años, que es lo que establece el Código Civil”, advirtió.
Entre los puntos que dejarían de estar específicamente regulados, la titular de la FAA mencionó las obligaciones de mantenimiento de los campos y la infraestructura, como el manejo de suelos, el control de malezas y el cuidado de molinos, galpones y alambrados.
También remarcó el impacto sobre las aparcerías pecuarias, donde uno aporta el campo y otro los animales, y se fijan reglas sobre cuándo se cosechan los frutos y cómo se reparten, dentro de lo que las partes acuerden pero con una estructura y un marco regulatorio definido.
Reforma sí, derogación no
Pese al rechazo a la eliminación lisa y llana de la norma, la Federación Agraria admite que es necesario actualizar la Ley de Arrendamientos Rurales para adecuarla a la realidad actual del campo.
En ese sentido, Sarnari sostuvo que “es necesario repensar la Ley de Arrendamientos porque la realidad, desde cuando fue dictada y modificada posteriormente a la actualidad, ha cambiado mucho”, planteó.
La dirigente reconoció que “esa ley está pensada en que el arrendatario es la parte débil de la contratación y hoy no siempre es así”, ya que en algunos casos el arrendatario es la parte más fuerte y el dueño del campo la más vulnerable.
“Creemos que hay cosas para modificar dentro de la ley, pero no la derogación”, concluyó la presidenta de la Federación Agraria Argentina, al marcar la posición de la entidad frente al anteproyecto de desregulación.


