Un grupo de 27 diputados nacionales de Unión por la Patria presentó formalmente una iniciativa para exigir la restitución de la bandera que flameó en Malvinas, la cual se encontraba expuesta en la Casa Rosada hasta ser retirada sin precisiones oficiales.
El reclamo, impulsado por el legislador Eduardo Valdés, apunta a conocer el destino del histórico símbolo patrio utilizado durante el Operativo Cóndor en septiembre de 1966. “Esa bandera tiene un valor histórico enorme, fue una de las siete que flamearon en las islas Malvinas hace 60 años durante el operativo Cóndor”, destacó Valdés.
La gesta histórica fue llevada a cabo el 28 de septiembre de 1966 por un total de 18 jóvenes que lideraba Dardo Cabo, quienes desviaron un vuelo comercial de Aerolíneas Argentinas para reafirmar los derechos soberanos.
Falta de información sobre el patrimonio nacional
El emblema se encontraba resguardado en el Patio Malvinas Argentinas de la sede gubernamental, pero fue descolgado en febrero de 2025 bajo el argumento de supuestos trabajos de restauración y cuidado.
Sin embargo, a más de un año y medio de esa medida, las autoridades nacionales no informaron sobre su ubicación actual ni los plazos para su retorno.
Frente a este escenario, Eduardo Valdés demandó explicaciones urgentes para saber dónde se encuentra la pieza y cuáles fueron los tratamientos específicos de conservación aplicados.
En ese sentido, el exembajador ante el Vaticano remarcó que se trata de un bien de “gran valor histórico y patrimonial para la República Argentina”, además de constituir un testimonio material de la soberanía.
Dudas sobre el retiro nocturno de la insignia
En los fundamentos del proyecto se precisó que tras los eventos de 1966, las siete banderas pasaron a custodia estatal. Una de ellas recaló en el Patio Malvinas Argentinas y, en 2022, especialistas del Museo del Bicentenario le habían realizado el mantenimiento preventivo adecuado.
Asimismo, los legisladores denunciaron que el retiro se produjo en horario nocturno por personal ajeno a dicho museo, el cual cuenta con los profesionales idóneos para resguardar reliquias de semejante calibre.
Por tal motivo, Valdés consideró que la preservación de esta memoria “excede cualquier administración de turno”, por lo que debe quedar al margen de diferencias político partidarias.
El documento cuenta con el respaldo de Jorge Taiana, Santiago Cafiero, Victoria Tolosa Paz, Juan Carlos Molina, Agustina Propato, Roxana Monzón, Nancy Sand, Lorena Pokoik, Carlos Castagneto, Andrea Freites, Koki Araujo, Hilda Beba Aguirre, Pablo Todero, Luis Basterra, Ariel Rauschenberger, Sabrina Selva, Santiago Roberto, Ana María Ianni, Gabriela Pedrali, Jorge Araujo Hernández, Cristian Andino, Marcelo Mango, Martin Aveiro, Diego Giuliano, Raúl Hadad y Jorge Chica.


