Desde el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata cuestionaron con dureza el reciente discurso de Javier Milei en cadena nacional sobre la cuestión Malvinas y lo vincularon al desgaste político del oficialismo. Para la entidad, “se trata del declive que tiene el Gobierno tanto en gestión como imagen, recurriendo esta vez a Malvinas como el salvavidas”.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, los excombatientes fueron tajantes: “Hemos asistido al nivel más alto de hipocresía de un Gobierno y un Presidente”. En ese marco, advirtieron que el planteo del mandatario “nos hizo recordar esa metáfora que tantas veces usamos cuando decimos que no había una dictadura dura hasta el 1° de abril de 1982 y a las cero horas del día 2 la dictadura se hizo blanda y antimperialista”.
Al profundizar la comparación, señalaron que, “de la misma manera que este gobierno, todos sus gobernantes desde el Presidente y su gabinete sean anti británicos y pro norteamericanos a la vez”. Según el CECIM, ese doble estándar se expresa en la política exterior actual y en el uso interno del reclamo por las islas.
Para los excombatientes, “se trata del declive que tiene el Gobierno tanto en gestión como imagen, recurriendo esta vez a Malvinas como el salvavidas que esconda sus miserias de corrupción y acción política de la entrega”. Evaluaron que la Casa Rosada apela al conflicto de soberanía para intentar recomponer su vínculo con la sociedad, “mientras profundiza políticas de entrega”.
Críticas al contenido del discurso y antecedentes judiciales
El CECIM recordó que el 2 de septiembre último “presentamos junto a la Asociación de Abogados Ambientalistas de la Argentina, un pedido de cautelar que proteja la soberanía y el ambiente”. En ese escrito, indicaron, ya se incluían puntos que luego Milei mencionó en su mensaje al país.
En ese sentido, remarcaron: “Allí mucho de lo que dijo horas más tarde el Presidente lo habíamos presentado a la Justicia, por lo tanto nada de lo que dijo en su discurso es nuevo para nosotros”. Y agregaron que varias referencias normativas citadas por el Gobierno forman parte del andamiaje jurídico consolidado hace años.
“Como la Ley 26.659, conocida como ley Pino Solanas, tampoco es nueva, como la cláusula transitoria primera de nuestra Constitución, ni la resolución 2065 de Naciones Unidas”, subrayaron al enumerar instrumentos que ordenan la política argentina sobre Malvinas, cuestionando que se los presente como novedades.
“Hipocresía en su máxima expresión” y señalamientos a la política exterior
En un tramo especialmente crítico, los excombatientes se preguntaron: “Entonces, ¿por qué decimos que es la hipocresía en su máxima expresión?” Y respondieron que la postura presidencial “está plagada de contradicciones” que, a su juicio, deslegitiman lo expresado por cadena nacional.
En esa línea recordaron que “Milei siempre dijo que admiraba a Margaret Thatcher, paseó en el balcón de la Casa Rosada a Boris Johnson, y fue a rendirle pleitesía a la jefa del Comando Sur Laura Richarson”. Para el CECIM, estos gestos exponen la alineación con potencias directamente vinculadas al conflicto del Atlántico Sur.
También señalaron que el Presidente “firmó el acuerdo Mondino-Lamy y en los inicios de 2026 fue junto a su hermana, el ministro de Defensa y Martín Menem a brindar en el submarino USS Nimitz en las costas de Mar del Plata, y así podríamos seguir y todos los días veremos gestualidades y acciones que son ejemplos de entrega”. Ese repaso busca mostrar, según los excombatientes, una continuidad de decisiones contrarias a los intereses nacionales.
Menciones a Patricia Bullrich, Monteoliva y el canciller Quirno
El CECIM también hizo foco en referentes clave del oficialismo. “Nos viene a la memoria que su ministra de Seguridad ahora senadora Patricia Bullrich, quería cambiar las islas por la vacuna Pfizer y su ministra heredera Monteoliva le propuso a la FIFA que en el partido contra Inglaterra no hubiera manifestaciones con imágenes de Malvinas”. Para los excombatientes, esos antecedentes desnudan una mirada concesiva sobre la causa.
En la misma línea, sumaron que “el canciller Quirno en el debate de la Ley de Tierras dijo muy alegre de cuerpo ‘que se podría vender una provincia’”. Frente a ese contexto, plantearon su desconfianza total hacia el mensaje presidencial.
“Entonces cómo creer que el discurso de anoche no sea un acto de hipocresía extrema. Nada de lo que diga este Presidente es patriótico y mucho menos antibritánico y anti OTAN y mucho menos anti Israel y Norteamérica”, cuestionaron, al acusar al Gobierno de sostener una retórica soberanista incompatible con sus alianzas geopolíticas.
Alertas sobre Patagonia, Tierra del Fuego y legislación clave
Para el CECIM, el trasfondo del discurso presidencial encierra riesgos concretos. Afirmaron que “el Presidente nos quiso vender la tortuga como si fuera un galgo y eso hace que debamos estar muy atentos”, sugiriendo que el relato oficial sobre Malvinas podría encubrir otros objetivos estratégicos.
En esa dirección, interpretaron que “entre líneas se esconde algo y vaciar la Patagonia y la provincia de Tierra del Fuego es parte del plan”. Vincularon esta sospecha con un paquete de medidas impulsadas desde el comienzo de la gestión libertaria.
“No era casualidad derogar la ley de tierras, como tampoco la ley de la inviolabilidad de la propiedad privada”, advirtieron, ligando esos cambios normativos al posible avance de intereses externos sobre zonas sensibles del territorio nacional.
Según los excombatientes, “ocurre que se dio cuenta que Malvinas genera el mayor de los consensos en el pueblo argentino y lo quiere utilizar”. Por eso llamaron a sostener una vigilancia activa frente a cualquier intento de manipular la causa Malvinas para encubrir políticas de cesión de recursos o soberanía.


