La Municipalidad de Paraná avanza en la etapa final de la renovación integral del Jardín Maternal Municipal Tortuguitas, ubicado en barrio Villa Mabel, que recibe a más de 50 niños y niñas de entre 45 días y 3 años. La iniciativa forma parte de un plan de puesta en valor de los espacios de primera infancia, con el objetivo de garantizar ámbitos de calidad y en óptimas condiciones para la educación de las infancias.
En el marco de este programa, se ejecutan obras en los jardines maternales municipales Jilgueritos, de calle Brigadier J.J. López en el barrio 3 de Febrero; Los Pollitos, en calle Sauce de Luna; y Tortuguitas, en calle Sara de Eccleston. Este último es el que presenta el mayor grado de avance y se encuentra ya en su tramo final de intervención.
“Es una decisión política de nuestra intendenta Rosario Romero invertir en educación. Tenemos una matrícula que supera los 1.500 alumnos y alumnas, nos llena de satisfacción”, reconoció el secretario de Educación, Cultura y Convivencia Ciudadana, Rubén Clavenzani.
Por su parte, el secretario de Planificación e Infraestructura, Eduardo Loréfice, valoró: “La intervención sobre los jardines maternales implica inversiones importantes que se ejecutan con fondos 100% paranaenses, y que se hacen para poder garantizar un servicio de calidad y en óptimas condiciones”, remarcó.
Obras y mejoras en el edificio de Tortuguitas
La directora del Jardín Maternal Municipal Tortuguitas, Érica Cardozo, destacó el impacto de las obras: “Han pasado muchas gestiones sin hacer inversión en el jardín y me emociona que hoy nuestro lugar esté renovado. Es muy importante brindar un espacio de calidad para los chicos”, expresó.
Las tareas en el edificio de barrio Villa Mabel incluyeron la renovación integral de toda la estructura. Se ejecutaron nuevos revoques y pintura general, se reemplazaron las instalaciones eléctricas, se colocaron cielorrasos nuevos y se renovaron las aberturas, incorporando mayores medidas de seguridad.
Además, los grupos sanitarios fueron reformados completamente, adaptándolos a las necesidades de niños y niñas y de personas con movilidad reducida, para garantizar accesibilidad y confort.
Otro de los aspectos abordados fue la recuperación total de la cocina del jardín, que ahora cuenta con nuevo mobiliario, equipamiento de cocina y conexión a gas natural, mejorando así las condiciones de funcionamiento diario del establecimiento.








