Mientras el foco del fútbol argentino estaba puesto en el norte del país, se desató un verdadero escándalo en la Primera Nacional debido a la polémica en All Boys durante su cruce frente a Colón.
El elenco de Floresta igualó 0 a 0 con el Sabalero, pero el cotejo terminó envuelto en la furia por dos tantos invalidados a instancias del juez de línea Lucas Ripoli.
Las acciones polémicas se dieron sobre el cierre del encuentro. A pesar de que las posiciones adelantadas lucieron extremadamente milimétricas y discutibles, el asistente marcó offside en ambas ocasiones y le impidió al conjunto local quedarse con los tres puntos.
Consumado el pitazo de cierre, los futbolistas del Albo increparon al lineman. En ese marco, el experimentado defensor Hernán Grana se puso al frente de los reclamos en medio de un clima de extrema tensión con la terna arbitral.
“All Boys”:
Por comentarios sobre los goles anulados durante su partido ante Colón en la #PrimeraNacionalpic.twitter.com/nZoCXPrpKz— ¿Por qué es tendencia? (@porquetendencia) September 26, 2026
Irascibilidad en Floresta y reclamos al arbitraje
En el estadio Islas Malvinas quedó la certeza de haber sufrido un fallo adverso determinante. El elenco santafesino prácticamente no inquietó el arco rival y apostó de lleno a sostener la igualdad a lo largo de los 90 minutos.
El malestar del plantel blanquinegro responde además a la necesidad de sumar puntos en la tabla. Por ese motivo, las dos determinaciones de los jueces calaron hondo en el ánimo del equipo.
Los instantes finales mostraron a varios futbolistas rodeando a Ripoli, lo que forzó una rápida retirada de las autoridades del campo de juego.
La jornada estuvo marcada en simultáneo por el conflicto de la Supercopa Internacional en Santiago del Estero, donde Estudiantes protestó duramente contra Darío Herrera y Juan Sebastián Verón alzó la voz tras el penal otorgado a Rosario Central.
De esta manera, en dos divisiones diferentes y a la misma hora, los arbitrajes volvieron a quedar bajo la lupa en el fútbol nacional.


