La sanción a Pierre Gasly en la Fórmula 1 por el Gran Premio de Mónaco estalló en escándalo tras la decisión de la Corte Internacional de Apelación (ICA) de la FIA, que confirmó el castigo y le quitó al francés el podio para devolverlo al séptimo lugar.
El fallo desató la furia de Flavio Briatore, director ejecutivo de Alpine, quien cargó con dureza contra la composición del panel de jueces y dejó una acusación tan directa como explosiva.
“Aceptamos la decisión. Pero lo que es muy extraño fue que había cuatro jueces en el panel. Y uno de ellos actuaba como fiscal”, disparó Briatore al describir el funcionamiento interno de la audiencia.
En ese marco, el italiano puso bajo la lupa la presunta falta de imparcialidad de uno de los integrantes del tribunal: “El problema es que está muy vinculado con la empresa McLaren porque tenemos una bonita foto de este tipo en el discurso de McLaren en 2018 en MSO”, sostuvo.
Luego, profundizó la sospecha con nombres propios y una trama de vínculos extradeportivos: “Puede que tenga una fundación. Se llama One Drop Foundation, y McLaren donó dos o tres coches. Y creo que fue bastante injusto. Uno de los jueces estaba vinculado con un equipo que nos procesaba”, acusó.
Respuesta inmediata de McLaren en plena conferencia
Las declaraciones de Briatore hicieron ruido inmediato en el paddock y obligaron a una reacción en tiempo real de Andrea Stella, director de McLaren, que compartía conferencia de prensa oficial con el dirigente de Alpine.
“Está yendo en una dirección insultante para McLaren. ¿Qué hay en la reputación de un equipo que merece mucho respeto?”, cuestionó Stella, visiblemente incómodo con el tenor de las acusaciones.
Y advirtió que no dejarán pasar las imputaciones sin consecuencias: “Y si alguien hace este tipo de acusaciones, que parecen bastante graves, tendrá que asumir la responsabilidad de lo que dice en un foro público”, lanzó.
El jefe de McLaren defendió además el procedimiento y el rol de la Corte Internacional de Apelación: “La audiencia, toda la Corte Internacional de Apelación, se llevó a cabo con los más altos estándares, y no deberíamos cuestionarla”, remarcó.
El respaldo de la FIA y la promesa de cambios
En paralelo, la FIA difundió un comunicado institucional en el que se colocó del lado de sus comisarios y del sistema de apelaciones, a la vez que reconoció la necesidad de revisar procedimientos tras lo ocurrido en Mónaco.
El organismo sostuvo que avala la tarea de los oficiales deportivos y la estructura judicial interna del automovilismo: “La FIA brinda todo su apoyo al proceso de los comisarios deportivos, así como a la independencia y objetividad de los diversos paneles de comisarios, que son una parte integral del automovilismo mundial”, afirmó.
Al mismo tiempo, la federación anunció que evaluará ajustes en las herramientas técnicas y los pasos formales de las apelaciones, y adelantó que revisará los procedimientos de cronometraje y apelación tras lo ocurrido en Mónaco.
Cómo fue la infracción de Gasly y la decisión que cambió el podio
La controversia tuvo su origen en una maniobra puntual: Pierre Gasly fue sancionado por exceder el límite de velocidad en el pit lane durante la carrera en las estrechas calles del Principado.
En un primer momento, la FIA había anulado las sanciones debido a una medición inexacta en el sistema de cronometraje, luego de detectarse una diferencia de 77 centímetros entre los bucles de cronometraje, un margen pequeño pero clave en un deporte de milésimas.
Sin embargo, esa marcha atrás no cerró la discusión y tanto McLaren como Red Bull presentaron una apelación formal ante la ICA, convencidos de que la ventaja deportiva de Gasly debía corregirse.
El viernes, la Corte terminó dando la razón a las escuderías apelantes al considerar que Alpine no logró acreditar con certeza que el francés recorrió una distancia mayor a la utilizada en la medición oficial.
De este modo, la ICA resolvió que las sanciones de cinco segundos se mantuvieran, lo que provocó que Gasly se desplomara del tercer al séptimo puesto y perdiera así el histórico podio logrado en Mónaco.
La gran beneficiada por el fallo fue Red Bull: Isack Hadjar, piloto de la estructura de Faenza, heredó el tercer lugar y se subió al podio gracias a la penalización definitiva sobre el corredor de Alpine.
La reacción de Alpine: decepción, frustración y defensa de Gasly
Tras conocerse el dictamen, Alpine comunicó oficialmente su postura y fue tajante al cuestionar el contenido del fallo, aunque aceptó que el camino judicial interno se dio por terminado.
La escudería expresó su malestar institucional y deportivo: Alpine manifestó su “decepción y frustración” por el fallo y sostuvo que Gasly no cometió ninguna infracción en el pit lane de Mónaco.
En el texto difundido, el equipo defendió a su piloto número 10 y volvió a poner en duda la validez de los registros: “Aunque no estamos de acuerdo con la decisión y seguimos manteniendo plenamente que el auto número 10 no superó el límite de velocidad del pit lane en ningún momento durante la carrera, el equipo toma conocimiento de la decisión del panel de jueces tras la reciente audiencia celebrada en París”, señaló el comunicado.
Golpe en la Copa de Constructores: Alpine se aleja del quinto puesto
El desenlace deportivo del caso Gasly también tuvo impacto directo en la tabla de la Copa de Constructores de la Fórmula 1, donde Alpine pelea por escalar posiciones en la zona media del campeonato.
Antes de la cita en Italia, el equipo francés llegaba muy cerca de Racing Bulls: estaba apenas tres puntos por detrás en la batalla por el quinto lugar de la Copa de Constructores, una diferencia mínima que mantenía abierta la lucha.
Pero con el retroceso de Gasly del tercero al séptimo puesto en Mónaco, el panorama cambió de golpe a favor de la escudería de Faenza: Racing Bulls amplió su ventaja a 16 puntos, un margen mucho más cómodo en la pelea por ese codiciado quinto lugar del campeonato.


