Escándalo en el Garrahan: renuncias en el Consejo y denuncia por $40 mil millones retenidos en fondos de inversión
Poco antes del rechazo en Diputados al veto presidencial a la Ley de Emergencia Pediátrica, celebrado por médicos y familias del Hospital Garrahan, salió a la luz una noticia que generó fuerte indignación: se descubrió que mientras el Gobierno Nacional respondía con el “no hay plata” ante los reclamos salariales, el hospital tenía $40 mil millones de pesos retenidos en un fondo de inversión.
Tras la difusión de ese dato, se produjo un recambio en el Consejo de Administración: el ministro de Salud, Mario Lugones, reemplazó al contador Roberto Dalmazzo por César Orlando Avellaneda, hasta ahora director de Enfermería. La resolución oficial sostiene que Dalmazzo renunció “por motivos personales” el 15 de septiembre, un día antes de que se conociera el informe sobre los fondos. Sin embargo, entre el personal aseguran que la salida ocurrió después, cuando el dato ya se había convertido en escándalo.
Una conducción en permanente crisis
Dalmazzo, que ya había trabajado en el Garrahan hace dos décadas, regresó durante el gobierno de Javier Milei como director administrativo convocado por Oscar Imventarza. Con la llegada de Lugones al Ministerio de Salud, se produjo un descabezamiento del Consejo por otorgar un bono extraordinario en medio de los reclamos salariales.
Desde entonces, el cuerpo directivo acumula recambios constantes: en junio renunció Soraya El Kik, reemplazada por Mariel Sánchez; en julio se designó a Mariano Pirozzo como director médico, señalado por los gremios como “interventor” y sin experiencia pediátrica. Esta semana se sumaron la salida de Dalmazzo y la de Paola Berias, directora administrativa adjunta.
Reclamo por fondos retenidos
Profesionales nucleados en APyT y en el Equipo de Salud denunciaron que el hospital mantiene en la “timba financiera” fondos genuinos generados por prestaciones a pacientes con obra social o prepaga. Reclaman que ese dinero se destine a mejoras salariales y a la recuperación del hospital.
“Hay 40 mil millones de pesos retenidos indebidamente, que son plata del hospital y que por ley tienen que ir a los trabajadores”, señaló Norma Lezana, titular de APyT. Según un comunicado, con esos recursos se podría haber evitado la fuga de más de 245 profesionales.
El mensaje concluyó con un pedido directo a Lugones: “Este nuevo escándalo que enfrenta la salud de nuestro país merece una respuesta inmediata. Hacemos responsable al ministro por el desfinanciamiento intencional del Hospital J. P. Garrahan y el riesgo que supone para la salud de las infancias”.

