Un verdadero cimbronazo sacude al fútbol internacional luego de que la Premier League confirmó la culpabilidad del Manchester City en múltiples cargos por infracciones graves a las normas financieras durante casi una década, sumado a la falta de cooperación en el proceso investigativo.
El equipo conducido institucionalmente desde Inglaterra fue hallado responsable tras determinarse que “infringió sistemáticamente las normas” en las últimas nueve temporadas, según afirmó el director ejecutivo del certamen, Richard Masters.
A través de una resolución oficial, una comisión independiente detalló que entre los períodos 2009/10 y 2017/18, la entidad orquestó maniobras ilegales. Entre ellas, la confección de contratos ficticios con socios comerciales para inflar ingresos y reducir costos de manera artificial, el falseamiento de balances contables ante los auditores, la violación de los límites de gasto fijados por la UEFA y la reiterada negativa a colaborar de buena fe con las autoridades.
El esquema encubierto de financiamiento
De acuerdo al informe técnico, la institución ejecutó acuerdos comerciales simulados en el marco de un “esquema de financiación encubierto” donde los patrocinadores solo cubrían una fracción del monto estipulado.
En el dictamen se remarcó la maniobra: “El resto fue financiado por Abu Dhabi United Group Investment & Development Ltd (ADUG), propietaria del club. Como parte de este esquema, se formalizaron otros acuerdos ficticios, financiados por ADUG, para que el club pudiera registrar gastos operativos inferiores a los reales, así como un acuerdo circular ficticio con Fordham, una entidad que adquirió los derechos de imagen de los jugadores del club, financiado también por ADUG”, puntualizó la entidad organizadora.
En ese sentido, se comprobó que el objetivo de las operaciones consistió en maquillar balances por más de 900 millones de libras esterlinas para eludir las exigencias del Fair Play Financiero.
El fallo oficial remarcó la gravedad del cuadro: “En consecuencia, el Manchester City no declaró con precisión sus ingresos y gastos a efectos del Reglamento de Rentabilidad y Sostenibilidad de la Premier League y del Reglamento de Licencias de Clubes y Juego Limpio Financiero de la UEFA. La Comisión determinó que, de haberse declarado con exactitud todos los acuerdos pertinentes en las cuentas del club, este habría incumplido los límites de gasto tanto de la Liga como de la UEFA por una cantidad muy considerable”, expresó.
El debate sobre las sanciones
El propio Richard Masters reconoció el impacto institucional del veredicto al catalogarlo como un hito sin precedentes en el deporte británico. “Este caso disciplinario y esta decisión son los más importantes en la historia de la Premier League. Aún quedan aspectos por resolver, incluyendo, y esto es crucial, la sanción que se debe imponer por estas infracciones”, manifestó.
En esa línea, las autoridades ratificaron que el tenor del castigo disciplinario que recaerá sobre el club se definirá próximamente en una audiencia complementaria e independiente.
La respuesta del club y apelación legal
Frente a la contundencia de la resolución, la dirigencia de los Ciudadanos emitió un descargo público declarándose inocente y asegurando contar con un “amplio conjunto de pruebas irrefutables que respaldan todas sus posiciones en relación con este caso”.
Por último, desde la institución cuestionaron la ecuanimidad del proceso tras ocho años de actuaciones y confirmaron que llevarán el litigio hasta las últimas instancias. “El Manchester City FC ahora recurrirá todas las vías legales a su alcance, dado que la opinión contiene errores materiales evidentes, tanto de derecho como de principio y de hecho, y resulta insegura”, anticipó la institución.


