En el marco de la campaña para promover la donación voluntaria de sangre, el Programa Provincial de Hemoterapia (PPH), dependiente del Ministerio de Salud de Entre Ríos, difundió información clave para desmentir los principales mitos que rodean este acto solidario y fundamental.
La sangre es un tejido vital que transporta células y elementos esenciales para la vida: permite respirar, alimentarse, eliminar desechos y defenderse de infecciones. De allí surge la frase “donar sangre salva vidas”, ya que hacerlo de manera habitual garantiza que los bancos estén preparados tanto para emergencias como para tratamientos programados.
Falsas creencias frecuentes sobre la donación de sangre
- “Donar sangre me puede contagiar una enfermedad”: completamente falso. El procedimiento es seguro y se utilizan materiales descartables y esterilizados.
- “Donar sangre duele”: solo genera un leve pinchazo.
- “Tuve hepatitis, no puedo donar”: si ocurrió antes de los 11 años (generalmente hepatitis A), sí se puede donar; después de esa edad no está permitido por riesgo de hepatitis B o C.
- “Tengo tatuajes o piercings, no puedo donar”: sí se puede, pero se debe esperar un año desde la realización para evitar riesgos en el período ventana.
- “Donar sangre me debilita o adelgaza”: falso. El cuerpo se recupera rápido y no afecta el peso ni la salud.
- “No tengo tiempo”: el proceso de extracción dura apenas 15 minutos.
Requisitos y recordatorios
El PPH recordó que las mujeres pueden donar cada tres meses y los hombres cada dos, debido a diferencias fisiológicas vinculadas al hierro. Además, ciertas medicaciones, como antibióticos, anticoagulantes o tratamientos oncológicos, pueden inhabilitar la donación temporal o definitivamente, motivo por el cual cada caso se evalúa de forma personalizada.
Finalmente, se destacó que la sangre no se fabrica y que cada donación puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Por ello, se insta a donar con responsabilidad, frecuencia y confianza.


