En la Primera Nacional se vivió en Paraná uno de los partidos más insólitos del fin de semana: Patronato y Quilmes empataron 3-3 en un duelo cargado de bloopers, goles increíbles y una reacción inesperada del conjunto del Sur bonaerense. En las redes, cunde la suspicacia. El fútbol argentino bajo la lupa…
Apenas iban 10 minutos del primer tiempo y Quilmes manejaba la pelota con tranquilidad. En plena circulación, el balón le llegó a Lucas Romeo, que en posición defensiva intentó jugar hacia atrás con su arquero.
Pero el pase del defensor cervecero fue tan fuerte y tan mal direccionado que terminó en el fondo del arco propio. Así, Patronato se encontró con el 1-0 sin rematar al arco y con la complicidad del arquero Gonzalo Marinelli, que no logró amortiguar la pelota.
Muy mal arranque para la visita en el Presbítero Bartolomé Grella.
Lo increíble es que el papelón no terminó ahí. Segundos después, se produjo otro blooper que volvió a exponer a Marinelli: el arquero de Quilmes intentó salir jugando desde el fondo, pero el control fue tan defectuoso que dejó la pelota servida para Valentín Pereyra.
El mediocampista de Patronato le robó el balón y definió con el arco completamente libre. En esa escena, Marinelli intentó por todos los medios recuperar la posición, pero el número 11 se hizo inalcanzable rumbo al gol.
En menos de un minuto, Patronato ganaba 2-0 y la locura de sus hinchas contrastaba con el desconcierto absoluto del conjunto visitante.
❌ 10′: Gol en contra de Quilmes y 0-1.
❌ 10′: Error de Quilmes y 0-2.
SÍ, EN EL MISMO MINUTO. INCREÍBLE. 😳🇦🇷 pic.twitter.com/YmzpKWgQ2H
— Sudanalytics (@sudanalytics_) August 2, 2026
De los errores groseros a la vergüenza deportiva
Lo que había dejado expuestos a los jugadores de Quilmes —que se perfilaban para sumar otra derrota y quedar todavía más cerca de los puestos de descenso de la Zona B— terminó maquillado por la reacción.
El “Cervecero” apeló a la vergüenza deportiva, mostró carácter y consiguió empatar el partido 3-3, incluso con chances claras como para llevárselo en el tramo final.
Lejos de entregarse, el equipo ahora conducido por Emanuel Trípodi, reemplazante de Leandro Gracián, buscó descontar rápido para cambiar la historia del encuentro.
En esa búsqueda apareció Aaron Spetale para marcar el descuento y poner el 2-1 que encendió una luz de esperanza en la visita.
Sin embargo, la alegría duró poco. Patronato volvió a golpear con un verdadero bombazo de Walter Rueda desde unos 35 metros, otra vez con la complicidad de Marinelli, para el 3-1 que parecía sentenciar la tarde en Paraná.
Remontada, punto valioso y tabla preocupante
En el segundo tiempo, Quilmes mostró otra cara. Con empuje y decisión, se adelantó en el campo y empezó a arrinconar a Patronato.
La remontada se activó en el amanecer del complemento con el gol de Ariel Kippes, que puso el 3-2 y volvió a meter a la visita en partido.
Ya en el tramo final, cuando faltaban unos 15 minutos para el cierre, apareció Agustín Lavezzi para marcar el 3-3 definitivo y darle un respiro al “Cervecero”.
El empate dejó a Quilmes en el puesto 14 del Grupo 2 de la Primera Nacional, con 25 puntos, en una zona integrada por 18 equipos y con la campaña de Gimnasia y Esgrima de Jujuy —líder con 41 unidades— mirándose de lejos.
En las redes se viralizaron rápidamente los videos y la suspicacia es general. Un manto de sospecha sobrevuela de modo pronunciado al fútbol argentino que acentúa su descrédito ante el crecimiento imparable de las apuestas cada vez más promocionadas, sin control…
Las formaciones y la planilla del show de goles
Patronato formó con: Alan Sosa; Maximiliano Rueda, Facundo Díaz, Fernando Moreyra, Fernando Evangelista; Alejo Miró, Federico Bravo, Juan Barinaga, Valentín Pereyra; Diego Díaz y Franco Soldano.
Quilmes presentó a: Gonzalo Marinelli; Martín Vallejos, Lucas Romeo, Ariel Kippes, Agustín Bindella; Agustín Bolivar; Ramiro Martínez, Ulises Vera, Axel Batista, Gonzalo Vega; y Aaron Spetale.
Los goles fueron convertidos por Romeo, en contra, Pereyra y Rueda para Patronato; mientras que Spetale, Kippes y Lavezzi anotaron para Quilmes.
El partido se disputó en el estadio Presbítero Bartolomé Grella, en Paraná, y dejó una imagen que difícilmente se borre: dos bloopers consecutivos, una reacción inesperada y un 3-3 que se suma al anecdotario más curioso del fútbol argentino.
No es de hoy este recelo. La desconfianza data de décadas. Las sospechas vienen desde los ’80, pero se abrió tanto el “juego” (hoy es nada menos que OnLine…), y se promociona tan libremente con una tecnología que deja al desnudo rápidamente circunstancias dudosas, generando el temor que el reguero de pólvora este a punto de hacer estallar un viejo polvorín de oscuras suposiciones.


