La crisis de Granja Tres Arroyos ya se vive como una “catástrofe para Concepción del Uruguay” y el panorama social se agrava día a día, con trabajadores que llevan cuatro meses sin actividad ni cobros y una marcha nacional convocada al Ministerio de Trabajo.
El secretario general del Sindicato de la Carne de Concepción del Uruguay, Sergio Vereda, describió que la empresa atraviesa “su momento más crítico” y volvió a calificar el impacto como “una catástrofe para Concepción del Uruguay”, al tiempo que expresó su preocupación por el futuro de los empleados que aún siguen vinculados a la planta.
En ese marco, el dirigente confirmó que ya se contabilizan unos 480 despidos en la compañía avícola y detalló que la firma mantiene una abultada deuda: no paga salarios desde abril, adeuda el aguinaldo y tampoco abonó las indemnizaciones correspondientes, mientras la planta “La China” permanece cerrada desde fines de mayo sin fecha de reapertura.
Trabajadores sin despidos formales, pero sin cobrar ni trabajar
Vereda precisó que, hasta ahora, los despidos se concentraron en el personal bajo el convenio de Alimentación, mientras que los trabajadores encuadrados en el Sindicato de la Carne siguen dentro de la planta, pero sin certezas ni ingresos.
“Todavía de la carne no han llegado despidos. Estamos en la misma situación: sin cobrar, sin trabajar y sin ninguna comunicación de la empresa sobre qué va a pasar”, afirmó el dirigente, quien recientemente retomó su actividad gremial tras ser intervenido quirúrgicamente, y remarcó que esa falta de definiciones le impide dar respuestas sobre una posible reapertura o nuevas desvinculaciones.
Alquileres impagos, familias partidas y ayuda estatal insuficiente
El sindicalista describió el deterioro social y emocional que golpea a cientos de hogares de Concepción del Uruguay. “Todos los días recibimos trabajadores con problemas de salud, personas que ya no pueden pagar el alquiler o que no saben cómo sostener a sus hijos”, expresó, al trazar un cuadro de angustia que, según dijo, se vuelve cada vez más insoportable.
Por otra parte, aclaró que las medidas paliativas implementadas por Provincia y Municipalidad resultan insuficientes frente a la magnitud de la crisis y que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas de las familias afectadas.
La situación personal de los despedidos también refleja la profundidad del conflicto. Walter Barbará, desvinculado tras 30 años y medio en la planta, relató que hoy sobrevive con changas de carpintería y que varias familias se vieron obligadas a desarmarse para volver a vivir en casas de sus padres. “La situación es desesperante y ya no sé en qué vamos a terminar”, advirtió.
Reclamo de “catástrofe humanitaria” y pedido de plan de contingencia
El dirigente gremial insistió en que la salida no puede quedar sólo en manos de la empresa y que el Estado debe involucrarse con un plan de contingencia concreto para asistir a los trabajadores mientras se define el futuro de Granja Tres Arroyos.
“Esto es una catástrofe humanitaria. El Estado tiene que estar preparado para contener a esta gente hasta que aparezca una solución, un inversor o una reapertura”, sostuvo Vereda, al reclamar herramientas de emergencia que permitan evitar un colapso social mayor.
En esa línea, recordó que existen antecedentes de programas nacionales, como los Repro, que en otras etapas ayudaron a sostener salarios en medio de crisis empresariales y que hoy no están disponibles para los trabajadores de la avícola, lo que –remarcó– agrava la vulnerabilidad.
Desde el gobierno provincial, se implementaron medidas como exenciones impositivas, tarifa social de energía, entrega de alimentos y subsidios directos, aunque Vereda volvió a advertir que, en el contexto actual, esas decisiones resultan claramente insuficientes para frenar el deterioro social en Concepción del Uruguay.
Marcha nacional al Ministerio de Trabajo y alerta por 900 empleos
En respuesta a la escalada del conflicto, el Sindicato de la Carne anunció que participará de una movilización nacional junto a otros gremios vinculados a Granja Tres Arroyos, con el objetivo de llevar el reclamo directamente a las autoridades laborales nacionales.
La convocatoria será el próximo miércoles, con salida desde Concepción del Uruguay a las 4 de la madrugada, rumbo al Ministerio de Trabajo de la Nación, donde se concentrarán trabajadores de distintas plantas de la empresa de todo el país. “La gente no puede esperar más. Vamos a pedir una resolución urgente para los trabajadores de Granja Tres Arroyos”, afirmó Vereda.
Para el dirigente, el cierre de la planta y la pérdida de cientos de puestos de trabajo no sólo golpean a los despedidos, sino que tendrán consecuencias que irán mucho más allá de la empresa, impactando en el entramado económico y social de toda la ciudad.
“La ciudad es chica y no tiene cómo absorber 900 personas sin trabajo. Esto recién empieza y, si no aparece una respuesta, la situación va a empeorar”, advirtió, al recordar que Granja Tres Arroyos fue durante años la principal fuente de empleo industrial de Concepción del Uruguay y que su parálisis deja a la comunidad en un escenario inédito.
En el tramo final, Vereda subrayó la necesidad de acompañar a los trabajadores en todos los planos, pero dejó en claro que la contención simbólica ya no alcanza. “Escuchar, contener y acompañar a los trabajadores hoy también es una forma de ayudar. Pero hace falta una respuesta urgente del Estado para evitar que esta crisis siga profundizándose”, concluyó.


