Tras los duros cuestionamientos del presidente Javier Milei hacia los números oficiales, el Ejecutivo nacional salió a poner paños fríos y ratificó que no se alterará la medición del INDEC por el momento.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció durante su habitual contacto con la prensa la conveniencia de una revisión técnica, pero descartó implementar cualquier modificación debido a la proximidad del año electoral.
“El problema es querer hacerlo en el medio de un proceso de estabilización, y especialmente acercándonos al año electoral, en el cual puede haber todo tipo de críticas, de cambiar la metodología de análisis justamente en un camino en el cual la inflación va bajando”, explicó Ravier ante los periodistas acreditados.
En esa misma línea, el portavoz remarcó que estas revisiones son habituales a nivel global: “Los institutos nacionales de estadística de todos los países del mundo tienen que ir actualizando las metodologías, tienen que ir actualizando los indicadores. No tengo información hoy de que se esté pensando hacer, pero sé que en algún momento se debería hacer”, admitió.
Contrapunto por la actividad y el desempleo
El debate se encendió tras publicarse que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) anotó en julio un descenso del 1,4% interanual y una retracción del 2,9% desestacionalizada respecto a junio, aunque registró un alza del 0,2% en la tendencia-ciclo.
#DatoINDEC
La actividad económica cayó 1,4% interanual en julio de 2026 https://t.co/jkD57fslJK pic.twitter.com/7vvm8CJ4xF— INDEC Argentina (@INDECArgentina) September 24, 2026
Frente a estos registros, el propio Javier Milei arremetió en declaraciones televisivas y sentenció que “los indicadores están arrojando cualquier cosa”, tras argumentar que las series desestacionalizadas fallan por las transformaciones económicas en curso.
El jefe de Estado rechazó un cuadro recesivo y catalogó la situación como una “desaceleración del ritmo de expansión”. Además, justificó la suba de la desocupación al 7,9% al plantear que obedece a una “expansión de la oferta laboral” con un mayor caudal de personas en busca de empleo.
Antecedentes y divergencias sectoriales
La tensión metodológica revive lo ocurrido en febrero con la desvinculación de Marco Lavagna del INDEC, quien pretendía actualizar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en base a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018, iniciativa que el oficialismo frenó para no distorsionar el sendero de desinflación.
El escenario actual expone marcadas asimetrías: mientras las ventas en supermercados retrocedieron 2,1% interanual en julio y sumaron una merma acumulada de 2,7% en los primeros siete meses, las operaciones en shoppings avanzaron un 1,9% interanual.
Esta disparidad sectorial dificulta una conclusión unívoca sobre la economía. Ante ello, Adrián Ravier insistió en ponderar el indicador de tendencia-ciclo: “Nosotros miramos tendencia ciclo, ese es el indicador que nosotros preferimos ver. En todo caso, es un debate abierto que podemos tener entre economistas, por supuesto. Podrán tener distintas opiniones, pero los indicadores desestacionalizados pueden estar dando datos raros, producto del cambio de estacionalidad que estamos experimentando, por el cambio estructural que hoy vive Argentina”, concluyó.
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