En plena discusión sobre el ajuste económico de Javier Milei, el equipo del Palacio de Hacienda aprovechó su regreso de Estados Unidos para meterse de lleno en un foro libertario y blindar políticamente el rumbo del plan. En ese marco, el viceministro de Economía, José Luis Daza, admitió que hay cierta inquietud por la falta de resultados visibles, pero aseguró que “los sectores ganadores van a producir lo necesario”.
Ya ante el auditorio, Daza buscó contener el malhumor de los que reclaman señales más rápidas. “Yo sé que hay mucha impaciencia, pero lo que está haciendo Milei es cambiar un sistema que estaba incrustado por décadas y décadas que nos llevó a los resultados que todos sabemos”, planteó el funcionario.
En esa misma línea, marcó el nivel de resistencia que encuentra el programa oficial. Y lanzó: “Es una batalla dura, hay grupos de intereses que se oponen radicalmente a estos cambios, pero da mejores resultados que lo esperado”, en un intento de mostrar que el Gobierno ve la actual etapa como un sacrificio necesario en pos de una futura mejora.
De la cumbre del G20 al foro libertario en Buenos Aires
El viceministro de Economía había aterrizado este miércoles en Buenos Aires junto a Luis Caputo, tras participar de la cumbre de ministros de Finanzas y banqueros centrales del G20 en Estados Unidos, donde el titular del Palacio de Hacienda mantuvo reuniones con el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, y con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva.
Recién bajado del avión, Daza llegó cerca de las 15 al evento organizado por la Fundación Libertad en el Hotel Sheraton, en una jornada en la que la UIA afirmó que “la industria está poniendo el hombro” y reclamó “terminar con las descalificaciones”, en un mensaje dirigido a la Casa Rosada y al clima de confrontación pública con el sector privado.
Promesas de inversiones y defensa del RIGI
En su exposición, el viceministro se aferró al argumento de la llegada de capitales para justificar la dureza del ajuste. Señaló que los proyectos bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) en energía y minería pasaron de US$ 150.000 millones a US$ 200.000 millones, lo que, según su mirada, refuerza la apuesta de la administración Milei por esos sectores como motor de la recuperación.
Frente a las dudas sobre la concentración del modelo en pocos rubros, Daza recogió el guante. “La gente dice no alcanza con minería, energía, con estos sectores, nos van a sobrepasar para producir todo lo que necesitamos”, sostuvo, aludiendo a las críticas por la falta de un esquema más diversificado.
Sin embargo, advirtió que el grueso de ese flujo de dinero sigue en veremos. “De esos 200.000 millones han entrado 4.700, el 98% está por venir, es no conocer la dinámica, (estas inversiones) se demoran, llevan mucho tiempo”, explicó, en un mensaje que combina promesa de grandes montos futuros con un pedido de paciencia ante una economía real que todavía no recibe el impacto de esos anuncios.


