El secretario de Coordinación de Infraestructura, Carlos Frugoni, admitió que compró siete departamentos en Miami que omitió registrar en sus declaraciones juradas como funcionario público y tampoco declaró ante ARCA.
“Cometí un error. Estaba rectificando esta situación porque ahora soy funcionario nacional. Me equivoqué. También voy a incluir a los departamentos en ARCA”, aceptó Frugoni en comunicación con ese medio.
Además, reconoció que pagaba impuestos por las propiedades en Estados Unidos. “Y ahora voy a hacerlo en la Argentina”, agregó.
Un funcionario clave bajo la órbita de Caputo
Frugoni ocupa desde principios de año un cargo de relevancia en la administración pública, bajo la órbita del ministro de Economía, Luis Caputo: está a cargo de las licitaciones y concesiones de toda la obra pública financiada por el Estado Nacional.
En paralelo, tiene bajo su control el área que regula el Transporte, un sector sensible por el volumen de subsidios y la magnitud de los contratos con empresas privadas.
Sociedades en Wyoming y Delaware también sin declarar
El funcionario también confesó ser titular de dos sociedades comerciales radicadas en los estados de Wyoming y Delaware, en Estados Unidos. Una de ellas se llama Genova LLC y la otra Wiki LLC.
Tampoco había inscripto esas firmas en su declaración de bienes, pese a su obligación como funcionario público.
Las propiedades en el estado de Florida están ubicadas en zonas de alta cotización para el negocio del real estate de Miami, uno de los mercados inmobiliarios más caros y dinámicos de Estados Unidos.
Posibles delitos y una inminente denuncia judicial
El “error” que cometió Frugoni podría ser considerado un delito por la Justicia, en el marco de la Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública y otras normas penales.
De hecho, en las próximas horas el legislador de la Coalición Cívica, Facundo del Gaiso, presentará una denuncia en los tribunales federales pidiendo que se investigue al funcionario.
El escrito apuntará a posibles delitos de violación de la Ley de Ética en el ejercicio de la función pública, lavado de dinero, evasión agravada y negociaciones incompatibles con la función pública.
Patrimonio en dólares y antecedentes en la Ciudad
Las propiedades de Frugoni en Miami fueron adquiridas en su mayoría entre 2020 y 2022. En esos años, el hoy funcionario nacional se desempeñaba como titular de la sociedad AUSA, encargada de las autopistas porteñas.
En ese rol, tuvo participación en proyectos de obra pública de la Jefatura de Gobierno porteña, como el Paseo del Bajo, una de las obras emblemáticas de la gestión PRO en la Ciudad.
En aquel momento, Frugoni fue sancionado por cometer una irregularidad en sus declaraciones de bienes, lo que ya había encendido alertas sobre la transparencia de su patrimonio.
De profesión arquitecto, asegura que fue un exitoso hombre de negocios en el ámbito privado y que el crecimiento millonario en dólares de su patrimonio fue generado por esos éxitos, que habría ejercido en paralelo a su desempeño como directivo de AUSA.
Antes de ese período, había vivido en Barcelona, España, donde también desarrolló actividades vinculadas a su profesión.
Vínculos políticos y ascenso en el Gobierno nacional
Egresado del colegio Newman, militó en el PRO de la Ciudad. El ministro Caputo lo conoce de esos ámbitos en los que se entremezclan un pasado con amigos en común durante la juventud y años compartidos en la gestión del partido fundado por Mauricio Macri.
Durante la administración de Javier Milei, primero fue nombrado en un cargo “ad honorem” en la Comisión de Regulación del Transporte. Luego ascendió hasta ser el encargado de coordinar todos los proyectos licitatorios y concesiones de las rutas nacionales.
El Gobierno acaba de reacomodar el presupuesto para construir obra pública y volver a mantener los caminos bajo control del Estado Nacional tras dos años de desfinanciamiento total en el área, lo que refuerza el peso del área que conduce Frugoni.
Como ya se dijo, es también quien negocia con las empresas de transporte público los millonarios subsidios a los colectivos, hoy en discusión con los empresarios dueños de las principales líneas de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
Además, gestiona el funcionamiento de los trenes, otro sector estratégico del sistema de transporte.
La reacción oficial y las dudas que persisten
La información sobre la omisión de las propiedades en Miami y de las dos sociedades comerciales que constituyó en Estados Unidos fue difundida inicialmente por A24 y luego confirmada por el propio funcionario.
La reacción oficial ante esta irregularidad fue ratificar en su puesto a Frugoni, que de modo sorpresivo terminó por admitir que no solo no había incluido en sus declaraciones de bienes a sus siete departamentos en Miami, sino que también los mantuvo al margen de ARCA, la ex AFIP.
En este contexto, se abren interrogantes clave: ¿su fortuna fue generada por negocios privados o el dinero que logró acumular e invertir en el extranjero fue producto de ilícitos?
Él afirma que puede justificar el origen de su patrimonio, muy elevado. Pero la pregunta que sobrevuela es: ¿por qué entonces no hizo público que era dueño de esos inmuebles en Estados Unidos ni declaró sus sociedades?
Otra duda central es si basta con admitir que esa conducta, que choca con lo normado por la Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública, se debió a un “error” que duró años.
Para el Gobierno Nacional, ya acechado por varias causas de presunta corrupción, la respuesta por ahora parece ser afirmativa: mantenerlo en el cargo mientras la Justicia comienza a actuar.
En las próximas horas, serán los tribunales federales los que empiecen a definir si las omisiones de Frugoni constituyeron o no delitos penales.


