A los 46 años, Ronaldinho Gaúcho prepara un sorpresivo regreso a las canchas con el Ravenna FC, club de la Serie C italiana que lo fichó como parte de una ambiciosa estrategia comercial y con el que se prevé que dispute al menos un partido oficial.
El astro brasileño arribó este jueves a la región de Emilia-Romaña, en Italia, para su presentación formal. El aterrizaje se produjo en el aeropuerto de Forlì, donde participa de los actos organizados por el club por el inicio de la nueva temporada, en una jornada marcada por la expectativa de hinchas y curiosos.
El propio futbolista ya había anticipado en junio su decisión de volver al fútbol profesional de la mano de este equipo del norte italiano que milita en la tercera división. En redes sociales, el club celebró su llegada con un mensaje directo: “Ronaldinho aterrizó en Romaña”, acompañando la frase con una serie de fotos del brasileño, incluida una en la que posa con la camiseta de su nuevo equipo.
En el entorno del jugador remarcan que el gran sueño de este retorno es simple y potente: convertir al menos un gol con la camiseta del Ravenna y volver a encender, aunque sea por un partido, la magia que lo hizo leyenda.
Operación de marketing global y un símbolo del fútbol espectáculo
El Ravenna difundió en sus cuentas oficiales imágenes del brasileño a su arribo, con el clásico gesto “shaka”, en el que levanta el pulgar y el meñique, como sello de su estilo distendido. Ronaldinho llegó a Emilia-Romaña en un vuelo procedente de Milán, ciudad donde jugó dos temporadas y media y en la que, según mostró en sus redes, se reencontró con el croata Luka Modric, actual futbolista del Rossonero.
Desde la dirigencia del club explican que la incorporación de la estrella brasileña forma parte de una jugada de proyección global. El Ravenna FC pertenece desde 2024 al empresario italiano Ignazio Cipriani, integrante de la familia propietaria del grupo de restauración Cipriani, y el plan deportivo-comercial se apoya en socios como Black Duck y en acuerdos estratégicos como el sellado con Nike.
En ese marco, la institución dejó en claro que el proyecto trasciende el impacto inmediato. Aunque está previsto que Ronaldinho juegue un partido oficial con el equipo, aún no se informó la fecha de su debut, lo que mantiene en suspenso a la afición local y a millones de seguidores en todo el mundo.
En su presentación oficial, realizada hace casi dos meses en Miami (Estados Unidos), el campeón del mundo resumió el espíritu de esta nueva aventura. “El fútbol siempre ha sido alegría para mí y estoy emocionado de llevar ese espíritu al Ravenna. ¡Que empiece la magia!”, destacó el brasileño.
Furor por la camiseta 10 y un fenómeno de marketing instantáneo
Como parte del desembarco del crack en la Serie C, el club italiano ya puso en venta la camiseta número 10 que utilizará el ex jugador del Barcelona y el PSG. A pocas horas del anuncio, la casaca oficial, con un costo de 129 euros (unos USD 150), se agotó en las tiendas oficiales, reflejando el peso de la marca Ronaldinho.
El furor no se limitó a la camiseta. También se agotó rápidamente la gorra blanca con su insignia, que tiene un costo de 32 dólares, consolidando a la operación como un éxito comercial incluso antes del debut del brasileño con el Ravenna FC.
De Porto Alegre al Olimpo: la carrera de una leyenda irrepetible
Ronaldo de Assis Moreira nació el 21 de marzo de 1980 en Porto Alegre, Brasil. Desde sus inicios en las divisiones juveniles del Grêmio, su talento destacó por una combinación poco común de destreza técnica, visión de juego y un estilo desenfadado. Debutó en el primer equipo en 1998 y en 1999 ya era figura indiscutida, con 22 goles en la temporada y convocatoria a la selección brasileña.
Su paso por el Paris Saint-Germain, entre 2001 y 2003, lo consolidó en el fútbol europeo, pero fue en el Barcelona donde alcanzó la cúspide. Entre 2003 y 2008 ganó dos títulos de La Liga, la UEFA Champions League 2006 y dos Supercopas de España, además de ser elegido mejor jugador del mundo por la FIFA en 2004 y 2005 y recibir el Balón de Oro 2005.
Sus gambetas imposibles, los pases sin mirar y su precisión en los tiros libres lo transformaron en un fenómeno global. Ronaldinho se convirtió en uno de los futbolistas más admirados de la historia, símbolo de un fútbol tan efectivo como estéticamente brillante.
Tras su etapa en el Milan (entre 2008 y 2011), regresó a Brasil para vestir las camisetas de Flamengo y luego Atlético Mineiro, donde conquistó la Copa Libertadores 2013, el único gran título que le faltaba a su palmarés de clubes. Completó su carrera en el Querétaro de México y en el Fluminense, antes de retirarse oficialmente en 2018.
Un palmarés único con la camiseta de Brasil
Con la selección de Brasil, el número 10 dejó una marca imborrable. Disputó 97 partidos y anotó 33 goles, participando de una generación dorada que dominó el planeta fútbol en los primeros años del nuevo milenio.
En el plano de selecciones, su vitrina también impresiona. Fue campeón del mundo en 2002, de la Copa América en 1999 y de la Copa Confederaciones en 2005, coronando una trayectoria internacional de excepción.
Los registros lo ubican en un sitial reservado para unos pocos. Ronaldinho es el único jugador en la historia que ganó la Copa del Mundo, la Copa América, la Copa Confederaciones, la Champions League, la Copa Libertadores y el Balón de Oro, una combinación que sintetiza por qué su regreso, aunque sea por un partido en la Serie C italiana, genera un impacto global que trasciende categorías y fronteras.


