La relación bilateral Argentina Uruguay sumó este miércoles un giro clave: el canciller uruguayo Mario Lubetkin confirmó que el presidente Yamandú Orsi dispuso “relocalizar” la planta de hidrógeno verde que la firma HIF Global proyectaba frente a la ciudad entrerriana de Colón.
Lubetkin hizo el anuncio en Montevideo, poco antes de una conferencia de prensa junto al canciller argentino Pablo Quirno, en el marco de una reunión de cancilleres del Mercosur.
“El presidente de la República nos dio instrucciones precisas para relocalizar esa planta”, sostuvo el ministro uruguayo ante la prensa, y destacó que ambas partes están “haciendo esfuerzos grandes para ser muy concretos y no hablar tanto” con el objetivo de “evitar todo tipo de problemas”.
En ese marco, el jefe de la diplomacia oriental añadió que se recibieron presentaciones formales del canciller argentino y de autoridades de Entre Ríos y de la ciudad de Colón para evitar “la contaminación visual” que, según advirtieron, generaría la instalación de esta planta sobre la margen uruguaya del río.
El proyecto de HIF Global contemplaba una inversión total de 5.385 millones de dólares y preveía instalar la planta a 15 kilómetros de Paysandú y a 3 kilómetros de la costa de Colón, con un parque de energía solar, uno eólico y una planta capaz de producir hasta 876.000 toneladas de metanol por año a partir de hidrógeno verde.
Según la información técnica de la compañía, el proceso para obtener la autorización ambiental en Uruguay se inició en el primer trimestre de 2024; en el cuarto trimestre de 2025 se obtuvo la viabilidad ambiental de ubicación (VAL); y el pasado 13 de marzo la empresa presentó ante el Ministerio de Ambiente de Uruguay la solicitud de autorización ambiental previa de la planta de combustibles.
Del lado argentino, la tensión por el emprendimiento derivó en una demanda que se tramita en tribunales federales. El 12 de marzo, los diputados nacionales Guillermo Michel y Marianela Marclay, junto al senador nacional Adán Bahl, todos de la provincia de Entre Ríos, presentaron una demanda civil de prevención de daños y perjuicios contra el proyecto.
La iniciativa de hidrógeno verde había reavivado el histórico conflicto ambiental entre Argentina y Uruguay, casi dos décadas después de la polémica por la planta de celulosa de la finlandesa Botnia sobre el río Uruguay.
“Ayer en Colón volví a dejar algo muy claro, no podemos permitir otra Botnia”, afirmó en marzo pasado el gobernador entrerriano Rogelio Frigerio. Tras reunirse con autoridades municipales y legisladores de Colón, agregó: “Mantuve varias reuniones desde el minuto cero con autoridades de Uruguay para dejar clara nuestra posición: la refinería de combustibles sintéticos proyectada en Paysandú tiene que relocalizarse”.
Para Michel, Marclay y Bahl, la instalación de la planta podría provocar un daño ambiental grave e irreversible en el río Uruguay. Además, señalaron que no se habrían cumplido normas internacionales, como el Estatuto del Río Uruguay, regido por la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU).
Cielos abiertos para la relación bilateral
El encuentro entre los cancilleres también dejó una señal positiva en la relación bilateral Argentina Uruguay: se firmó un acuerdo de cielos abiertos que flexibiliza de manera significativa la regulación del transporte aéreo entre ambos países.
Según el texto suscripto, el acuerdo “establece un régimen ampliamente liberalizado para la prestación de servicios aéreos, tanto de pasajeros como de carga, con amplios derechos de tráfico y un esquema flexible de rutas”.
“El nuevo instrumento genera condiciones favorables para ampliar la oferta de vuelos y destinos, promover una mayor competencia entre operadores y fortalecer la conectividad entre Uruguay y Argentina, con beneficios para los pasajeros y para el intercambio comercial y turístico entre ambos países”, indica un comunicado difundido por la Cancillería uruguaya.
Quirno, por su parte, remarcó que este entendimiento “es un paso más en lo que es la búsqueda de mayor integración y mayor relacionamiento entre países hermanos”.
“Creo que mirar este acuerdo de manera aislada no es lo correcto, sino que tiene que verse en el conjunto de situaciones que decidimos conversar y para el progreso de ambos países”, añadió el canciller argentino, y celebró que exista un “diálogo constructivo” entre ambos.


