Por Francisco Pancho Calderón
Deberíamos hacer una profunda revisión histórica, pero -primariamente- tan solo atónitos, estupefactos, por la modalidad cáustica, sarcástica, satírica que crece día a día en la expresión presidencial, nos preguntamos si Javier Milei comienza a erigirse en el mandatario más negacionista de la historia política argentina…
Vale la pena clarificar que un negacionista es una persona que rechaza de forma sistemática y consciente realidades o hechos empíricamente comprobados.
Niega datos respaldados por un amplio consenso científico o histórico para evitar verdades incómodas o promover intereses particulares y utiliza tácticas como falacias lógicas, falsa equivalencia o hasta deslegitimiza fuentes oficiales, sustentando su retórica en actos dogmáticos o conspirativos refutando todo análisis crítico o hasta métodos científicos.
El mandatario nacional replicó este fin de semana un video difundido por el influencer libertario Tipito Enojado, en el cual se observaba la Avenida Corrientes con una multitud circulando por la zona de los teatros, a pesar de las bajas temperaturas registradas durante la noche del sábado.
Acompañando la filmación, el jefe de Estado lanzó un descargo directo en redes sociales: “‘La gente no llega a fin de mes’… Debe ser difícil aceptar que has sido engañado por un chanta… pero mucho peor es persistir en el error…”, disparó Javier Milei.
“La gente no llega a fin de mes”…
Debe ser difícil aceptar que has sido engañado por un chanta… pero mucho peor es persistir en el error…
CIAO! https://t.co/Sxur5ol26y— Javier Milei (@JMilei) September 13, 2026
Javier Milei está haciendo todos los deberes para, una vez que deje el Poder, sea consagrado como el presidente más obstinado, porfiado, caprichoso, junto a marcados síntomas de necedad, cinismo, mordacidad, sarcasmo, histrionismo, y una alta cuota de actitud burlona; conductas que exibe desvergonzada o descaradamente al mentir o defender acciones reprochables, manifestando una execrable falta de pudor y/o actitud descarada sin mostrar remordimiento.


