En el marco del Día Mundial del Corazón, el Ministerio de Salud de Entre Ríos convocó a los profesionales a concientizar sobre la salud cardiovascular y los hábitos saludables. Además, la cartera sanitaria invitó a promover la salud mental como parte indispensable del bienestar general.
Desde el año 2000, la Federación Mundial del Corazón, con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), fijó el 29 de septiembre con el propósito de concientizar sobre la prevención y tratamiento de estas patologías.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen un serio problema sanitario y representan la principal causa de muerte global dentro de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles, responsables de cerca del 63 por ciento de los 57 millones de fallecimientos anuales en el mundo. En la Argentina y en Entre Ríos, estas afecciones explican alrededor del 30 por ciento de las defunciones, un impacto que puede reducirse notablemente con detección temprana y control.
El rol del equipo médico y los factores de riesgo
En este escenario, los profesionales sanitarios ocupan un lugar estratégico para transformar cada consulta o encuentro comunitario en una instancia preventiva. “Profundizar sobre los factores de riesgo y la promoción de hábitos saludables siempre es vital en materia de salud cardiovascular”, remarcó la cardióloga Brenda Miglioli, integrante del equipo técnico de ECNT de la Dirección de Estrategias Sanitarias.
La especialista detalló el complejo panorama local: “En nuestra provincia, más del 40 por ciento de la población adulta padece hipertensión arterial y el 25 por ciento, obesidad. Además, la prevalencia de consumo de tabaco es del 22 por ciento, sólo un 3,7 por ciento de los entrerrianos consume las cinco porciones de frutas y verduras indicadas, y cuatro de cada 10 adultos no se mueven lo suficiente”. Frente a esto, aconsejó: “Cocinar sin sal, evitar el consumo de alimentos ultraprocesados como snacks, realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física, evitar la exposición al humo de tabaco y realizarse controles médicos regulares para conocer la presión arterial, los niveles de colesterol y medir el riesgo cardiovascular son pautas que previenen estas patologías”.
Asimismo, el bienestar emocional cumple un papel central que debe integrarse a la atención de los cuadros crónicos. Por este motivo, se remarcó la urgencia de identificar señales de alarma como estrés persistente, ansiedad, aislamiento e irritabilidad, factores que favorecen el incremento del riesgo cardiovascular.


