En un contexto de retroceso de la actividad económica, el empleo asalariado registrado cayó 0,1% mensual en junio, con variaciones negativas en todas las categorías que lo componen. En la comparación interanual, la baja llegó al 1,5%, mientras que desde noviembre de 2023 la pérdida acumulada asciende a 354.128 puestos formales.
Los datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, elaborados en base al SIPA, confirmaron que en junio el sector privado cedió 6.261 empleos (-0,10%), mientras que el sector público recortó 5.127 puestos (-0,15%) y el personal de casas particulares disminuyó en 872 posiciones (-0,20%).
De este modo, el universo de asalariados perdió 12.260 trabajadores en un solo mes. Por su parte, la precarización avanzó y el régimen de monotributo sumó 4.360 inscriptos, registrando una suba del 0,20%.
En la comparación con junio del año anterior, la cartera que conduce Julio Cordero precisó que el empleo asalariado privado se contrajo 1,9%, lo que equivale a 121.000 personas menos, y el sector público retrocedió 0,9% con una merma de 30.500 trabajadores. En tanto, el personal de casas particulares aumentó 0,8%, sumando 3.500 ocupados adicionales.
Por su parte, el trabajo independiente creció 1,3% e incorporó a 35.300 personas al sistema. Al interior de este segmento, los aportantes al monotributo aumentaron 1,9% (40.500 más) y los monotributistas sociales subieron 0,3% (800 más), mientras que los autónomos disminuyeron 1,5% (6.000 menos).
El balance desde el cambio de gestión
Si se toma como referencia noviembre de 2023, el balance oficial resulta alarmante: el sector privado acumula una baja de 246.312 puestos (-3,9%), el Estado registra una merma de 87.629 empleos (-2,5%) y las casas particulares sufrieron una contracción de 20.187 lugares (-4,3%). En sentido opuesto, el monotributo anotó un incremento de 169.026 personas (8,3%).
Respecto al segmento formal privado, el informe oficial reconoció la crisis: “Desde septiembre de 2023 muestra una tendencia descendente. La caída fue particularmente pronunciada durante el primer trimestre de 2024, para luego desacelerarse y estabilizarse hacia la segunda mitad de ese año. Entre octubre y diciembre de 2024 se observó una recuperación acotada, que permitió recobrar parcialmente las pérdidas acumuladas en los meses previos. Durante los primeros meses de 2025 el empleo permaneció prácticamente sin variaciones”, admitió.
En esa línea, el documento oficial agregó: “Sin embargo, a partir de junio de ese año retomó una trayectoria contractiva. Esta nueva fase se extendió durante el segundo semestre (a un ritmo promedio mensual del -0,2%) y continuó durante el primer trimestre de 2026, aunque con una intensidad más moderada (-0,1% promedio mensual). Las caídas registradas en el segundo trimestre del año representan una continuidad del proceso de destrucción del empleo asalariado privado”.
Ante este escenario, Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, remarcó que el sector privado formal acumula 13 meses consecutivos de retracción y se encuentra en los mismos niveles de finales de 2014.
El impacto en los distintos sectores
Por sectores de actividad, los más golpeados por el ajuste continúan siendo la industria y el comercio, que acumulan 20 y 13 meses consecutivos de caída, respectivamente.
Las únicas actividades que mostraron avances frente a mayo fueron: Pesca (+2,4%), Explotación de minas y canteras (+0,2%), Actividades inmobiliarias y empresariales (+0,2%), Suministro de electricidad, gas y agua (+0,1%) y Enseñanza (+0,1%).
En contraposición, los rubros con mayores contracciones mensuales fueron: Servicios comunitarios y sociales (-0,5%), Intermediación financiera (-0,4%), Hoteles y restaurantes (-0,3%), Industrias manufactureras (-0,2%) y Comercio (-0,2%).
En la medición interanual, el sector de Agricultura y ganadería lideró los números positivos con +1%, seguido por Pesca (+0,3%), Electricidad, gas y agua (+0,2%) y Servicios comunitarios (+0,1%).
Por el contrario, el desplome interanual lo encabezaron las Industrias manufactureras (-4,5%), la Intermediación financiera (-4,1%), el Comercio y reparaciones (-3,1%), la Minería (-2,6%) y el rubro de Transporte y comunicaciones (-2%).
El mapa provincial y las proyecciones
En el análisis por provincias, las subas mensuales se concentraron en Neuquén (+0,8%), Santa Cruz (+0,8%), Catamarca (+0,8%) y La Pampa (+0,3%). Por el contrario, se verificaron bajas en Tierra del Fuego (-1,3%), La Rioja (-1%), Santiago del Estero (-1%) y San Juan (-0,4%).
Al comparar contra el año previo, crecieron Neuquén (+5,2%), Río Negro (+3,6%) y San Juan (+1,4%). Los peores registros se dieron en Tierra del Fuego (-13,1%), Misiones (-5,7%), Formosa (-5,1%), Corrientes (-4,2%), Chaco (-3,8%) y Mendoza (-3,8%).
Por último, los indicadores adelantados de julio muestran un freno en las contrataciones. Desde la cartera laboral señalaron: “El factor explicativo determinante radica en la reducción de las contrataciones que realizan las empresas para responder a la expansión de la demanda”, concluyó.


