La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía fijó en $1.924.080 por tonelada el nuevo precio del biodiésel destinado a la mezcla obligatoria con gasoil, que regirá durante julio de 2026 y seguirá vigente hasta su próxima actualización.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 148/2026, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, y alcanza a las empresas obligadas a cumplir con el porcentaje de corte establecido por la Ley 27.640 de biocombustibles.
Adecuación a las condiciones del mercado
Desde la Secretaría de Energía explicaron que la actualización responde a las actuales condiciones del mercado del biodiésel y fue realizada conforme al procedimiento de cálculo aprobado por la Resolución 963/2023.
La normativa recuerda que la Ley 27.640, que regula el mercado de los biocombustibles en Argentina, otorga a la Secretaría de Energía la facultad de determinar y publicar periódicamente los precios de comercialización de los biocombustibles destinados a la mezcla obligatoria con combustibles fósiles.
Además, la legislación establece que la metodología de cálculo debe contemplar una rentabilidad razonable para los productores, teniendo en cuenta los costos de elaboración, el transporte y el valor del producto puesto en planta.
Pago en un máximo de siete días
La resolución también ratifica que el plazo de pago del biodiésel no podrá superar los siete días corridos contados desde la fecha de emisión de la factura correspondiente.
Según se remarca, esta condición busca otorgar previsibilidad financiera a las plantas elaboradoras, asegurando un flujo de fondos más estable para el sector.
Precio de referencia para el mercado interno
El valor fijado constituye el precio de referencia al que deberán realizarse las operaciones de comercialización del biodiésel destinado exclusivamente al cumplimiento del corte obligatorio con gasoil en el mercado interno.
Esta actualización reemplaza al precio establecido mediante la Resolución 123/2026 para el mes de junio y se enmarca en el mecanismo de ajustes periódicos previsto por el marco regulatorio vigente.
De este modo, el Gobierno busca que el precio del biodiésel acompañe la evolución de la economía y de los costos de producción del sector, manteniendo la referencia para las operaciones vinculadas al corte obligatorio con gasoil.


