El Gobierno avanzó con la eliminación de exigencias que regulaban estrictamente la elaboración de margarinas, en el marco de una revisión de normas históricas para este tipo de productos.
A través del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), se derogaron diversos apartados normativos con el objetivo declarado de “acompañar el desarrollo de más y mejores productos para los consumidores”, según se informó oficialmente.
Desde el organismo sanitario se planteó que las regulaciones anteriores afectaban la calidad y complejizaban innecesariamente los procesos industriales, por lo que se impulsó un esquema de elaboración más simple y con menos trabas administrativas.




