La crisis del PAMI llegó a un punto límite: más de 100 clínicas y sanatorios llevan adelante un paro de 48 horas en reclamo de actualización de aranceles y pago de deudas, mientras en ATE denuncian un plan de “vaciamiento” de la administración libertaria que dejaría a varias oficinas de la obra social de los jubilados prácticamente sin personal.
“Están vaciando al PAMI y dejando a sus afiliados a la deriva”, denunciaron en ATE Mar del Plata y alertaron que, por la reducción salarial del 60% y la implementación de retiros voluntarios, “hay agencias que se quedarán sin personal”, en una señal de desmantelamiento sin precedentes.
Entre otras, sería el caso de la agencia de la localidad de Comandante Nicanor Otamendi, en el distrito de General Alvarado (Miramar), donde ya anticipan que la atención a jubilados quedará seriamente resentida.
Paro inédito y disputa interna en la conducción del PAMI
Por primera vez en la historia, clínicas de cuatro provincias cortaron toda la atención al PAMI, exponiendo el deterioro del sistema de salud para jubilados y el colapso de la relación entre la obra social y sus prestadores privados.
Frente a la crisis de la obra social más grande del país, el ministro de Salud Mario Lugones se mantiene inmóvil, mientras la interna entre los Menem y Santiago Caputo por el control del organismo se desborda y se acumulan escándalos de corrupción sin respuesta política clara.
En ese marco, la atención de los jubilados se deteriora a niveles nunca vistos. La semana pasada se concretó un paro de clínicas en cuatro provincias y ahora el conflicto explotó en el interior bonaerense, con ATE denunciando una fuerte reducción en oficinas claves de Mar del Plata, que se quedarán con menos de diez empleados y funcionarán con apenas el 30% del personal.
El desguace se extiende a otras ciudades del interior. “Una de las agencias más grandes de Tandil, quedará con cinco empleados”, revelaron en ATE, describiendo un escenario donde la estructura mínima de atención también está en riesgo.
Recortes de personal, médicos y trabajadores sociales
El gremio aclaró que el gobierno libertario no sólo elimina puestos administrativos, también médicos, y que ya no hay trabajadores sociales en Madariaga, Pinamar, Tandil y la Agencia Puerto de Mar del Plata, lo que deja a los afiliados sin un área clave para el acompañamiento social.
Por la falta de administrativos, se generan demoras de más de seis meses en las vacantes para residencias geriátricas. A esto se suman centros de día que renuncian por bajos aranceles, subsidios que demoran un año en ser autorizados y montos totalmente desactualizados, describió uno de los sindicalistas consultados.
En paralelo, sobrevuela la visión del propio titular de la cartera sanitaria: para Lugones, los jubilados del PAMI mayores de 80 años son “una carga muy grande”, una definición que enciende aún más las alarmas entre los trabajadores y los afiliados.
Camas cerradas, cirugías suspendidas y “alerta sanitaria”
En el caso del Hospital Bernardo Houssay, centro de alto nivel ubicado en Mar del Plata, advirtieron que 25 camas de internación están cerradas por falta de personal y que no se realizan cirugías cardiovasculares ni ninguna de alta complejidad por falta de insumos, lo que deja a los pacientes más graves sin respuesta adecuada.
Además, el equipamiento médico carece de las reparaciones necesarias por la falta de fondos, por lo que las endoscopías se redujeron al mínimo, afectando diagnósticos y tratamientos que dependen de estudios rápidos y precisos.
Mientras tanto, los médicos denuncian aranceles bajos y sobrecarga de trabajo por el aumento de la demanda y la reducción de personal. Por todo esto, ATE declaró “alerta sanitaria en la tercera edad en Mar del Plata y la región”, marcando un punto de inflexión en la disputa con el Gobierno.
Más de 100 clínicas de paro y salidas en la cúpula del organismo
La crisis alcanza de lleno a los prestadores, que llevan adelante un paro de 48 horas que se extenderá hasta este viernes y que implica que más de 100 clínicas, sanatorios y hospitales privados suspendan la atención a los afiliados del PAMI, manteniendo sólo la atención de emergencias.
El reclamo central es la actualización de los aranceles y el pago de deudas del PAMI, un conflicto que el Gobierno no resolvió y que ya provocó la salida del viceministro Guido Giana y de los directores del PAMI Esteban Leguizamo y Carlos Zamparolo –considerado el verdadero hombre fuerte de la obra social–, cuya renuncia habría sido rechazada por Karina Milei, sumando tensión a la interna oficial.
En medio de ese terremoto institucional, esta semana el Sanatorio Belgrano de Mar del Plata dejó de prestar servicios a 8.000 afiliados del PAMI que tenían allí su cápita, incluyendo pacientes que permanecían internados, un golpe directo a la población más vulnerable del sistema de salud.


