El Fondo Monetario Internacional (FMI propone que la Argentina aumente su recaudación en un 3,3% del PBI mediante una ampliación de la base de contribuyentes de Impuesto a las Ganancias y el “alineamiento” del Monotributo con el régimen general, con una mayor carga tributaria para ese sector.
Así surge del staff report, el documento en el que el organismo analizó, entre otros puntos de la economía, los problemas del sistema impositivo y los mecanismos para hacerlo “más eficiente y equitativo” mediante una reforma que contempla la reducción del gasto tributario o exenciones fiscales y el aumento de algunos impuestos.
Monotributo bajo la lupa del Fondo
En ese informe, el organismo señala que, si bien el Monotributo simplifica el cumplimiento tributario, fomenta la formalización y amplía la cobertura de salud y pensiones, impone una carga tributaria efectiva mucho menor que el sistema general, lo que genera “fragmentación empresarial” y limita el crecimiento de las empresas.
Según el Fondo, la estructura de pago fijo también crea importantes discontinuidades en la obligación tributaria entre los distintos umbrales de ingresos, lo que desalienta el acceso a las escalas más altas.
“Cualquier reforma debería reducir el impacto de estos umbrales, armonizar las tasas impositivas efectivas y las cotizaciones a la seguridad social con el sistema general y aprovechar las herramientas digitales para simplificar el cumplimiento tributario”, señala el FMI.
De esa manera, mientras el Gobierno avanza en una rebaja de las retenciones al campo y la industria, junto con la reducción de las cargas sociales a las empresas contemplada en la reforma laboral y el Super RIGI, el “alineamiento” del Monotributo con Ganancias significaría pagar más para los monotributistas y tendría una ganancia fiscal del 1% del PBI.
En noviembre pasado, se reveló que el equipo de Luis Caputo conversó con empresarios y tributaristas una propuesta para eliminar el régimen del Monotributo y que esos contribuyentes pasaran al régimen de autónomos, una medida que el Fondo viene planteando hace tiempo para “blanquear” la economía.
Los monotributistas se convirtieron en una categoría gravitante del mercado laboral y del sistema impositivo. El régimen creado hace 27 años para formalizar contribuyentes pasó de contar con 300.000 inscriptos en 1998 a superar los 4,7 millones de adherentes y fue una de las categorías de empleo, junto con el informal, que más creció en la era Milei.
Más trabajadores alcanzados por Ganancias
La iniciativa que nunca llegó a oficializarse, pero que figuraba en documentos internos, también contemplaba crear un único mínimo en el Impuesto a las Ganancias, lo que suponía bajar el piso a partir del cual se empieza a pagar el tributo para ampliar la cantidad de trabajadores asalariados alcanzados.
En línea con esa propuesta, el Fondo plantea ahora modificar Ganancias, el segundo pilar de la recaudación. La reforma de Sergio Massa de 2023 –apoyada por Javier Milei– redujo drásticamente el universo de trabajadores alcanzados y hoy paga menos del 1% de los empleados formales. El FMI pide volver al criterio de 2019, cuando pagaba al menos el 20% de los trabajadores formales.
Si hoy hay aproximadamente 10 millones de trabajadores formales en Argentina, llevar la cobertura al 20% implicaría que unas 2 millones de personas que hoy no pagan Ganancias empiecen a hacerlo. El impacto fiscal sería de alrededor de 0,4% del PBI, equivalente a unos US$ 3.000 millones anuales.
El Fondo también pide simplificar las escalas y armonizar las deducciones entre distintas categorías de trabajadores, que hoy tienen tratamientos muy dispares. Un empleado en relación de dependencia, un autónomo y un monotributista con ingresos similares pagan cargas muy diferentes.
Cambios en el IVA y fin de alícuotas reducidas
En cuanto al IVA, el principal pilar de la recaudación, la propuesta del Fondo es unificar las tasas, eliminar las alícuotas reducidas y las exenciones más cuestionables, y compensar a los hogares vulnerables de manera directa, por fuera del sistema impositivo.
El organismo considera que subsidiar el precio del pan rebajando el IVA es ineficiente, ya que beneficia a todos por igual, incluyendo a los que no lo necesitan. De ahí que propone cobrar la tasa general y transferir dinero directamente a quienes más lo necesitan.
El IVA tiene múltiples alícuotas: la tasa general del 21%, tasas reducidas del 10,5% para determinados bienes y exenciones para otros. Esas diferencias generan gastos tributarios, ya que el Estado deja de recaudar alrededor de 1,2% del PBI al año por las exenciones y tasas reducidas del IVA.
De esa manera, los cambios implicarían una suba de la tasa del IVA para alimentos de la canasta básica que hoy pagan el 10,5% o están exentos. La ganancia fiscal neta estimada por el Fondo sería de alrededor de 0,4% del PBI.




