En medio de su compleja recuperación tras el doping del Papu Gómez y la lesión en el tobillo que lo dejó afuera de la temporada en el Padova, el campeón del mundo con la Selección Argentina volvió a aparecer públicamente con un mensaje que encendió las alarmas entre sus seguidores.
Luego de la sanción por dopaje que recibió en 2023, Alejandro “Papu” Gómez regresó al fútbol en el Padova, de la Serie B de Italia, donde logró disputar algunos partidos entre 2025 y 2026. Pero una lesión en el tobillo lo marginó del resto del campeonato y lo obligó a iniciar una nueva rehabilitación.
Mientras atraviesa ese proceso, el ex Sevilla y Atalanta publicó un posteo cargado de reflexión y melancolía que muchos interpretaron como una señal de su estado anímico.
“Todo pasa”, tituló el Papu su publicación en redes sociales.
Y desarrolló: “Te prometo que el mundo no se va a acabar hoy. Aunque sientas que el pecho te pesa una tonelada, no te rindas. A veces toca romperse un ratito para que entre un poco de luz por las grietas”, escribió.
En esa misma línea, sumó otra frase que profundizó la sensación de desahogo emocional: “Llorá lo que tengas que llorar, secá tus lágrimas y recordá que la tormenta siempre termina en calma”, expresó.
El mensaje continuó con un tono de resiliencia y autoafirmación. “Mirá tus manos: han librado batallas de las que nadie se enteró y acá seguís. El dolor no se va a quedar a vivir para siempre en tu alma. La vida siempre encuentra la forma de volver a acomodarse. Respirá profundo, soltá el miedo de golpe y confiá. Te lo juro: todo pasa”, cerró.
El texto estuvo acompañado por una foto en la que se lo ve entrenando durante su recuperación. La imagen no permite determinar con claridad si está emocionado o atravesando un momento de angustia, lo que alimentó las especulaciones y la preocupación entre sus seguidores.
La publicación recibió miles de reacciones en pocas horas. Sin embargo, el futbolista decidió limitar los comentarios a solo un puñado de usuarios, un detalle que también llamó la atención.
Entre esos pocos mensajes, uno de los más destacados fue el de Jonás Gutiérrez, quien le dejó una muestra de apoyo incondicional: “Dale, mi amigo, con todo”, le escribió el ex volante de la Selección.
El rol del Papu en el Padova y la lesión que lo frenó
Desde su llegada al conjunto italiano, Gómez se transformó en una pieza importante del Padova: utilizó la camiseta número 10 y llegó a portar la cinta de capitán, un gesto que reflejó el peso de su nombre dentro del vestuario.
Con el correr de los partidos, sin embargo, empezó a arrastrar molestias en el tobillo derecho, una dolencia que lo fue dejando al margen de varios encuentros y encendió las alarmas en el cuerpo técnico.
El último partido oficial que disputó fue el 21 de marzo, en la derrota por 1-0 ante Palermo. Después de consultar con especialistas, el volante tomó una decisión drástica pero necesaria: se sometió a una operación para intentar poner fin al dolor, aun sabiendo que eso lo dejaría sin chances de volver a jugar en lo que quedaba de la temporada.
Los problemas en el tobillo derecho no son nuevos para el Papu. Ya había sufrido una lesión en esa zona durante el Mundial de Qatar 2022, lo que condicionó su participación en la histórica consagración de la Selección Argentina.
La sanción por doping que cambió su carrera
El presente del Papu no puede entenderse sin retroceder hasta la sanción que lo alejó de las canchas. Gómez fue suspendido por dos años sin jugar al fútbol tras un control antidopaje positivo realizado el 22 de octubre de 2022, cuando todavía vestía la camiseta del Sevilla, un día después de la derrota por 3-1 frente al Real Madrid.
El análisis determinó que el ex futbolista de Arsenal de Sarandí había consumido terbutalina, una sustancia prohibida en el fútbol profesional.
Aunque el delantero sostuvo que tomó por error un jarabe para la tos de su hijo, el Comité Sancionador Antidopaje de la Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte lo responsabilizó por negligencia grave, al considerar que no había informado ese medicamento en la lista de fármacos consumidos en los siete días previos al control.
Esa sanción por doping marcó un quiebre en su trayectoria y lo obligó a recomenzar su carrera lejos de los grandes focos europeos, hasta recalar en el Padova. Hoy, entre la rehabilitación física y los mensajes cargados de introspección, el Papu Gómez transita uno de los momentos más sensibles de su vida deportiva.


