Italia no participó de la Copa del Mundo, pero en los Estados Unidos sí está una de sus máximas leyendas: Roberto Baggio, hoy con 59 años, disfrutó en Kansas City del triunfo de la Argentina 3-1 ante Suiza por los cuartos de final del Mundial y se llevó un recuerdo inolvidable del capitán albiceleste.
Tras el partido, el exnúmero 10 de la Azzurra bajó a la zona de vestuarios y recibió como obsequio la camiseta de Lionel Messi, en un gesto que volvió a poner en primer plano la admiración mutua entre dos íconos del fútbol mundial.
“Gracias Leo por tu precioso regalo y tu cariño. Te quiero, amigo @leomessi”, publicó Baggio en su cuenta de Instagram. En la foto se lo ve junto al rosarino, ambos muy sonrientes y sosteniendo la casaca que el argentino le regaló, en un clima distendido tras la clasificación a semifinales.
LA 10 DE LEO SE LA LLEVÓ UN GRAN RIVAL DE MARADONA. Robbie Baggio, aquel italiano recordado por su pegada mágica, el penal errado en la final del Mundial 1994 ante Brasil y muchos hitos más, se quedó el manto sagrado que utilizó Messi ante Suiza. Entre CRACKS se entienden… ⭐… pic.twitter.com/F4pIGvpujV
— SportsCenter (@SC_ESPN) July 12, 2026
Un vínculo que nació en Barcelona
Pertenecen a épocas distintas, pero Messi y Baggio se respetan y se admiran desde hace años. El primer encuentro cara a cara fue en 2010, en Barcelona, cuando el argentino brillaba en el equipo culé y el italiano visitó un entrenamiento del conjunto catalán.
Aquel cruce se dio gracias a Pep Guardiola. El entonces entrenador del Barça había sido compañero de Baggio en Brescia durante la temporada 2001/02 y mantenía una excelente relación con el ganador del Balón de Oro 1993. Conociendo la devoción futbolística que se profesaban, Guardiola los reunió en un salón de la Ciudad Deportiva del club.
Reencuentros, elogios y visitas a la Argentina
Desde entonces, “Il Divin Codino” (Divino Cola de Caballo), apodo que recibió por su característico peinado en su etapa como jugador, mantuvo el contacto con Messi. En 2025 también lo visitó en un partido de Inter Miami, reforzando un vínculo que trasciende generaciones y camisetas.
El reencuentro en Kansas City llegó en un contexto de gran euforia, con la selección argentina instalada entre los cuatro mejores del mundo. La camiseta que Messi le entregó a Baggio se convirtió así en un símbolo de respeto entre dos diez históricos.
Hace apenas unos días, en un podcast brasileño, Baggio había encendido el debate al afirmar que, para él, Messi es superior a Diego Maradona y Pelé, y que es el mejor de todos los tiempos. Sus palabras recorrieron el planeta futbolero y sumaron aún más significado al regalo recibido en Estados Unidos.
El excrack italiano suele visitar la Argentina con frecuencia, ya que es aficionado a la caza, actividad que practica en un campo cercano a La Pampa. Cada viaje, cada encuentro y cada elogio refuerzan una relación que une a dos de los talentos más finos que dio el fútbol.


