El diputado nacional por Tucumán, Pablo Yedlin (Unión por la Patria), cargó con dureza contra el proyecto del Gobierno de Javier Milei que busca derogar la Ley de Etiquetado Frontal y alertó sobre las consecuencias que esa decisión podría tener para la población.
El legislador recordó que la norma fue aprobada por el Congreso en 2021 y defendió su vigencia como herramienta básica de información al consumidor.
Críticas a las contradicciones en la política sanitaria
En una publicación en su cuenta de X, Yedlin ironizó sobre el giro del oficialismo en materia de salud: “Hace tres ‘Doritos’ el ministro de Salud de la Nación Mario Lugones y el secretario de Salud de Estados Unidos Robert Kennedy Jr hablaban de prevención, alimentación saludable, ‘comida real’ y de cuidar a la gente frente a los ultraprocesados. Ahora el gobierno del presidente Javier Milei quiere directamente derogar la Ley de Etiquetado Frontal”, apuntó.
El diputado y también médico defendió la norma porque, remarcó, “simplemente le dice al consumidor si un producto tiene exceso de azúcar, sodio, grasas o calorías”. Y, en ese marco, cuestionó las inconsistencias del oficialismo: “¿En qué quedamos?”, interpeló.
Yedlin profundizó su crítica al enfoque del Gobierno en salud pública: “Cuando el discurso sirve para la sumisión internacional, son todos sanitaristas. Pero cuando el lobby de la industria alimenticia toca la puerta, la ‘libertad de elegir’ se convierte en libertad para ocultar información”, sentenció.
“El octógono no prohíbe comprar, solo informa”
Al defender la herramienta del etiquetado, el legislador subrayó: “El octógono no prohíbe comprar. No clausura empresas. No le saca a nadie la posibilidad de consumir lo que quiera. Solo informa y además funciona”.
Y remarcó que, justamente por esa eficacia, la norma incomoda a ciertos sectores: “Justamente por eso molesta: porque un consumidor informado es menos manipulable”, aseguró.
Llamado a la oposición y advertencia por el lobby empresario
En el tramo final de su mensaje, Yedlin sostuvo que derogar la Ley de Etiquetado Frontal no es defender la libertad, sino defender que las empresas puedan vender sin advertencias y que la gente decida con menos información.
En ese sentido, exigió una postura firme de los bloques opositores frente al proyecto que se debatirá en la Cámara baja: “La oposición debe ser clara: no hay leyes escritas en piedra, si quieren ‘mejorar’ la ley, planteen alguna mejora. Borrarla de un plumazo es entregarse al lobby y retroceder en salud pública. Menos verso con la ‘alimentación saludable’”, reclamó.




