La selección argentina afrontará este viernes en Miami un nuevo compromiso mundialista con un factor que puede convertirse en protagonista: el clima. El pronóstico anticipa una jornada típicamente veraniega en el sur de Florida, con temperaturas elevadas, mucha humedad y posibilidad de tormentas eléctricas aisladas durante la tarde y la noche.
Todo eso conforma un desafío adicional para la Celeste y Blanca. Se puede dar por sentado que los jugadores africanos de Cabo Verde, cuyo país está en el Atlántico frente a Senegal, pueden estar más acostumbrados al calor extremo. Aunque es cierto que, en este fútbol superprofesional, ninguno de los 26 integrantes de la selección caboverdiana juega en su país, lo que empareja en parte las condiciones.
Para la hora del encuentro se espera una temperatura cercana a los 32°C, aunque la sensación térmica podría superar los 35°C. Además del calor, los jugadores deberán afrontar un ambiente pesado, con escaso alivio incluso después de la puesta del sol.
Humedad, chaparrones y tormentas eléctricas
Los pronósticos también mantienen una probabilidad de lluvias y tormentas eléctricas dispersas sobre el área de Miami. No se prevén precipitaciones persistentes durante toda la jornada, pero sí chaparrones intensos y de corta duración, un fenómeno habitual durante el verano en Florida.
En caso de registrarse actividad eléctrica en las inmediaciones del estadio, las autoridades estadounidenses cuentan con protocolos que permiten demorar el inicio o interrumpir temporalmente el partido hasta que desaparezca el riesgo de rayos, una medida frecuente en los eventos deportivos al aire libre.
Un estadio moderno, pero con techo parcial
Para peor, el estadio de Miami, pese a ser muy moderno, tiene un techo que cubre solo parcialmente las instalaciones. Si llueve, se mojan espectadores y jugadores. Si llueve mucho, se empapan. Y además, el calor se acumula en el estadio y puede ser superior a la temperatura ambiente, lo que incrementa la exigencia física.
En ese marco, el cuerpo técnico apunta a que los futbolistas lleguen lo más frescos posible al inicio del juego y gestionen el esfuerzo durante los 90 minutos, con especial atención a la hidratación y a los cambios.
La mirada de Scaloni sobre el horario y el calor
Consultado por este tema, Lionel Scaloni fue crítico con la programación del encuentro en estas condiciones. “Jugamos en Miami y con calor, un horario difícil de entender. Pero todos jugaron en ese horario, no nos podemos quejar”, remarcó el entrenador, dejando en claro que el contexto afecta a todas las selecciones.
Por el momento, el escenario más probable es que el encuentro pueda disputarse con normalidad, aunque bajo un clima exigente tanto para los futbolistas como para los miles de hinchas que asistirán al estadio. El calor, la humedad y la posibilidad de tormentas obligarán a seguir de cerca la evolución del tiempo durante las horas previas al partido.


